En Villa Lohr, un populoso barrio de Oberá, tres artistas plásticas pintaron un gran mural para conmemorar el centenario de la aparición de la Virgen de Fátima. La belleza de la obra merece ser destacada y bien vale convertirla en un punto de atracción para propios y visitantes. Por Silvia Torres

 

 

Las religiones siempre fueron ámbitos para albergar expresiones artísticas, muchas de las cuales perduraron a través de siglos y, en Misiones, en donde hay una Facultad de Arte y Diseño dependiente de la Universidad Nacional, precisamente localizada en la ciudad de Oberá, se formaron las tres artistas plásticas que llevaron a cabo el bello mural de importantes dimensiones. Mariela Montero Santander, una de ellas, fue convocada por una mujer con características de líder social, Hilda Studh, responsable de la Biblioteca Popular y de otras comisiones barriales, incluida la de laicos que funciona en la capilla Virgen de Fátima. La artista convocó a sus colegas Miriam Sanabria y Liliana Suárez Holze, con quienes compartió la realización de la obra.

Intervinieron la Municipalidad local que se ocupó de la preparación del muro y el Gobierno provincial, que proveyó la pintura. El esfuerzo mancomunado dio origen este excelente trabajo y, es oportuno destacar, que las artistas trabajaron ad honorem.

El mural hace referencia a la aparición de la Virgen a tres pastores, en Fátima, un episodio del que se conmemorarán 100 años, el 13 octubre y es por ello que se tuvo la idea de la realización del mismo, para aprovechar un gigantesco muro que enmarca el patio de la capilla, que sirvió para pintar un paisaje de cerros, vegetación y tierra con colores propios de nuestra región. Con ese marco, sobresale la imagen de la Virgen, en su versión inmaculada porque no tiene el niño en brazos, vestida de blanco, elaborada con una gran perfección, en donde se resaltan los pliegos de la vestimenta que dan volumen a la imagen y crean el efecto tridimensional de una escultura, más que de una pintura.

La paleta usada también es una creación de las artistas, sobre la base de mezclas de rojos, azules, verdes, tierras, ocres y violetas, a las que se agregaron el blanco y el negro, que dio tonalidades muy particulares y que recrean muchos de los tonos predominantes en el paisaje misionero, lo mismo que la vegetación, ya que se reproducen formas de la naturaleza local.

Estas licencias de las tres artistas permite acercar aún más una advocación mariana que tuvo lugar en Fátima, municipio de Ourém, Portugal, conforme el testimonio de tres pastores, Lucía dos Santos y Jacinta y Francisco Marto, quienes dieron cuenta de la aparición de la Virgen María en dos oportunidades, una de ellas, precisamente el 13 de octubre de 1917.

La presencia de esta bella obra de arte tiene la virtud de estar a la vista de todos y continúa la tradición de los numerosos murales que hay en Misiones. Es otro atractivo para la ciudad de Oberá, que se prepara con bombos y platillos para conmemorar este centenario, especialmente la populosa comunidad de Villa Lorh, realzada por este valioso patrimonio estético y cultural.