A medida que transcurren los días previos a las PASO, se torna más nítido el modelo de provincia y de país que proponen las fuerzas políticas en pugna. En la provincia y en Posadas, política fiscal eficiente versus ajuste. Por Silvia Torres

 

Como si fuera poca cosa que un artículo de una ley, votada por unanimidad en el Congreso nacional –artículo propuesto por el diputado nacional de Cambiemos, el radical Luis Pastori, quien va por su reelección-, no es reglamentada por el Poder Ejecutivo del mismo signo político, sin dudas pasará a la historia de los hechos insólitos y absurdos que ocurren en estos tiempos de política superficial, de meras escenografías inconducentes, de discursos vacíos y hasta bobos. Se trata del ya famoso artículo 10 de la Ley para la promoción y defensa de las pymes, que tendría un impacto altamente favorable para la economía de la región, a la que el gobierno nacional persiste en dar la espalda, aun habiendo sido ideada por su aliado político.

Ni siquiera la presencia del presidente Mauricio Macri, en tren de campaña en Posadas, en un acto que contó entre el selecto público al mencionado diputado radical, logró aflojar la permanente conducta presidencial de centrar su acción en lo intrascendente y no accionar en favor de una economía que, como la misionera y como la de todas las regiones de frontera, padece la sangría de sus recursos económicos, no solo por el ajuste macrista, sino por las asimetrías que empujan a los ciudadanos a consumir en los países vecinos.

Desde el gobierno municipal de Posadas también se levantó la voz en reclamo por la reglamentación del ya famoso artículo, además de denunciar el desvío de los recursos de Yacyretá hacia otros destinos, por lo que la entidad dejó de ser un motor para activar las obras y los servicios que se le deben a la ciudad y a las localidades afectadas por la represa. Un cambio notable a ojos de quien quiera ver en relación con la gestión anterior, -la que fuera definida como “despilfarro K”-, lo cual llevó a festejar con bombos y platillos ¡la apertura de un paso en el muro que delimita la zona aduanera de la ciudad!

Es decir, poco y nada recibió la ciudadanía posadeña -siempre dúctil a los mensajes de la prensa porteña por obra y gracia de la Tv hegemónica-, en retribución por su opción electoral en el balotage, por Macri y no por Scioli. El gobierno de la alianza macrista-radical-massista se niega a retribuir el favor electoral de los posadeños, porque las necesidades de la ciudad pasan por el fomento, la protección, la inversión en materia de infraestructura diversa, servicios, viviendas, etc. etc., para paliar los años de desidia que convirtieron a Misiones en una provincia periférica saturada de déficits, excepto durante los pocos años en los que la política devino en acciones al servicio del interés de los pueblos de todas las regiones del país.

Ese modelo, con inversiones para el desarrollo del potencial económico y social de todos los recursos humanos, naturales, geográficos, productivos, etc. fue posible gracias a políticas fiscales eficientes, modernas y, sobre todo, justas que, por ejemplo, se aplicaron con éxito en otros lugares del mundo y permitieron crear y consolidar estados de bienestar para los países. Europa de la post guerra, ejemplo contundente si los hay.

La propuesta de la alianza macrista-radical-massista, sin embargo, impone el modelo de nación con eje en el endeudamiento externo, el ajuste, la desinversión, el achicamiento del mercado interno, entre otros. De allí que los candidatos locales de la alianza Cambiemos insisten en que el gobierno provincial debe “reducir la carga impositiva”, o sea, el esfuerzo, una vez más, debe pesar sobre los hombros del pueblo misionero que debe prescindir de tener un Estado provincial económicamente solvente y políticamente fuerte para definir las políticas que favorezcan a todos los sectores sociales, especialmente a aquellos más vulnerables, porque cabe la pregunta, ¿a quién o a quiénes favorece que un Estado no recaude y sea económicamente débil? ¿Cómo le será posible a la provincia “tapar agujeros” ante el atraso de las remesas de la nación, para cumplir con los compromisos con los docentes, con los tabacaleros, con la continuidad de la obra pública?

Cada día queda más claro que los candidatos macristas y radicales que proponen reducir la recaudación no hacen otra cosa que pretender reproducir, en Misiones, el modelo nacional, que tiene un solo logro, hasta el momento: concentrar la riqueza entre muy pocos y empobrecer a las grandes mayorías de los sectores medios y bajos de la sociedad.