¿Por qué y para qué los misioneros debieran de votar a unos u otros candidatos? Los antecedentes de quienes adhieren al gobierno nacional debieran ser tenidos en cuenta al momento de decidir responsablemente, en favor de la provincia en su conjunto y no de intereses espurios. Por Silvia Torres

 

Los precandidatos a senador y a diputado nacional de Cambiemos, la alianza macrista-radical que conduce los destinos de la Nación, tienen el sello indisimulable de que adhieren al neoliberalismo, esa nefasta ideología que se centra en la concentración de la riqueza en desmedro de las grandes mayorías.

Humberto Schiavoni, precandidato a senador, tiene sobrados antecedentes para representar al macrismo, que se remontan al gobierno de Carlos Saúl Menem y de Ramón Puerta, cuando se aplicó en el país y en la provincia todos y cada uno de los postulados neoliberales, cuya consecuencia fue una provincia destruida financiera, económica y socialmente.

Luis Pastori, el radical que va por su reelección en la Cámara de Diputados de la Nación, fue funcionario de facto durante la última dictadura militar y, desde su banca, un incansable defensor de las políticas que viene aplicando el gobierno nacional, que desangra a Misiones por falta de inversiones públicas y privadas y por la sangría que implica su posición desfavorable como provincia de frontera.

 

Provincia endeudada

La política desplegada por Puerta (1991-1999) como gobernador de Misiones y que tenía a Schiavoni como todopoderoso ministro de Economía, sometió a la provincia a un proceso de endeudamiento inédito en toda su historia y que cercenó las posibilidades de su desarrollo, a pesar de los esfuerzos de los gobiernos posteriores para negociar la deuda y paliar sus nefastos efectos, que exigían una erogación importante para pagar intereses y capital.

Es oportuno recordar que en ocho años, la dupla Puerta-Schiavoni aumentó el endeudamiento 7.111 %, de 9.9 millones de pesos/dólares a 704 millones. O sea, multiplicaron en 71 veces el valor de la deuda.

Aquella deuda misionera de los ’90 fue uno de los instrumentos de la política económica que también se reproducía en la Nación de la mano de Menem y que se completaba, como actualmente, con otros instrumentos exactamente iguales: déficit presupuestario, ineficaz o ausencia de políticas fiscales y achicamiento en los porcentuales de la coparticipación federal, que provocó el desfinanciamiento del Estado nacional y provincial, que se sostuvo con endeudamiento. Igual que ahora.

Para que ello fuera posible, Puerta-Schiavoni lograron eludir al Parlamento que les delegó la facultad de tomar crédito público, lo cual se ejecutó de manera discrecional e irracional sobre todo durante 1998 y 1999. En este último año, por ejemplo, en un mismo día se firmaron dos decretos, el 553 y el 554, para tomar deuda por más de 28 millones de pesos/dólares, con la infaltable firma del ministro Schiavoni.

Como violadores seriales de la Constitución Provincial y de leyes provinciales, como la de Contabilidad, el déficit provincial por carencia de estructura tributaria los obligó al endeudamiento para paliarlo. El déficit presupuestario de 28 millones de pesos/dólares en 1991, pasó a más de 280 millones, en 1995 y a 385.200.000, en 1999, todo lo cual fue cubierto con deuda en dólares, mediante 89 créditos.

 

Otras perlas

No fue lo único que hizo Schiavoni en su paso por el gobierno provincial. Hay que recordar que fue el presidente del Comité de Privatizaciones de Empresas Provinciales, que se ocupó de rifar el patrimonio empresarial de los misioneros, además de ocupar el puesto de interventor en el Banco Provincia, oportunidad en la que se encargó de su desguace y posterior privatización.

Hasta tres días antes de que finalizara el mandato de Puerta y la gestión de Schiavoni, diciembre de 1999, suscribieron un fideicomiso con el Amor Bank NY por 100 millones de dólares estadounidenses, con bonos de reestructuración de deuda y, en junio del mismo año, le otorgaron al banco Macro la función de agente operador de la emisión, con lo que esa institución se erigió en socio clave del endeudamiento de la provincia, al igual que otros a nivel nacional, que participaron con porcentajes de entre 40 y 60 % del total de la deuda.

Schiavoni es un hombre clave en la estructura funcional del establishment y pretende, una vez más, el voto de los misioneros para seguir cumpliendo con ese rol, igual que Pastori, aunque éste con una trayectoria menos sobresaliente, pero no por ello menos comprometida.