Además de los casos de corrupción mencionados en la nota anterior, el memorando con Qatar y las empresas ilegales a su nombre descubiertas en los Panamá Papers, hecho que provocó la renuncia de presidentes, ministros y funcionarios en otros países del mundo, enumeramos otros casos resonantes. Por Silvia Torres

 

Dólar futuro: Fue la operación de venta de dólares hecha por el gobierno anterior, pero que, al momento del vencimiento de las divisas vendidas, ya estaba en el poder Macri y sus funcionarios. Varios de ellos, habían comprado millonarias cifras de dólares a futuro y fueron los responsables de fijar la cotización de la divisa estadounidense, que había tenido una devaluación de 40 % ni bien asumió el macrismo, en su vencimiento. Por lo tanto, implicaba una ganancia fabulosa para sus tenedores, entre los que se encontraban hombres claves del gobierno, como Gustavo Lopetegui y Mario Quintana, definidos como los “ojos e inteligencia” de Macri; Martín Lousteau, ex embajador en EEUU, entre los más renombrados.

Las bolsas de Michetti: La vicepresidenta Gabriela Michetti es una de las personas que más aumentó su peculio, desde que ocupa cargos políticos, conforme se comparan sus DDJJ y que, al igual que casi todos los funcionarios macristas-radicales, reúnen incongruencias de todo calibre. La vicepresidenta se vio involucrada en un escándalo por las declaraciones de su doméstica con motivo del robo que ocurrió en su domicilio, quien informó ante el juez, que era “habitual guardar bolsas con dinero”, en la vivienda de su patrona. A partir de estos episodios, se ventilaron informaciones acerca de los diversos negocios en manos de sus familiares en El Calafate, la sociedad con la esposa del periodista Luis Majul y las maniobras corruptas en su Fundación, donde los empleados, por ejemplo, cobran sueldos del Senado de la Nación y se desconocen las acciones que dicen realizar, con las suculentas sumas de dineros que se manejan.

Compra de armas a los EEUU: Por un costo de 2 mil millones de dólares pagaderos en dos años, el macrismo realizó una fabulosa compra de armas, que contó con la participación de su por entonces embajador en el país del Norte, Martín Lousteau, además de dos diputados nacionales, Eduardo Amadeo y Luciano Laspina, como gestores y traficantes de influencias, léase también, receptores de comisiones.

Privatizaciones: La primera privatización llevada a cabo por el macrismo-radicalismo es la que afecta a Argentina Satelital, ARSAT, que entregó 51 % de sus acciones a la compañía Hughes, en una maniobra ilegal, violatoria de la Ley 27.208, de Desarrollo de la Industria Satelital, sancionada en el 2015, que prohíbe la venta de los satélites y hacer cambios en la política satelital, sin antes consultar y tener el aval del Congreso Nacional.

Plata negra: Además de Macri y Michetti, otros funcionarios están fuertemente sospechados de poseer dinero negro, es decir no declarado y, por lo tanto, exentos de pagar impuestos. El reciente blanqueo puso en evidencia que varios de ellos y/o sus familiares aprovecharon “la volada. El caso más paradigmático, sin dudas, es el del propio hermano de Mauricio, Gianfranco Macri, que blanqueó 35 millones de dólares –sin dudas una ínfima suma si se tiene en cuenta el recorrer delictivo de la familia-, a pesar de que la ley recientemente aprobada no contemplaba autorización de blanquear a familiares, lo cual fue posible en virtud de que el Presidente decidió autorizar a través del decreto reglamentario de la ley.

Acá no se acaba la historia delictiva del gobierno macrista-radical-massista. Es apenas una muestra de los hechos más espectaculares aunque, sospechamos, la manipulación de dineros destinados a la obra pública sea la frutilla del postre, en esta sucesión de corrupción que marcó la vida y marca el gobierno de Mauricio Macri. Será en la próxima nota.

 

(Continuará)