El Estado misionero avanza a paso firme con su innovadora política para darle valor económico a uno de sus recursos más abundantes, que al mismo tiempo escasea en gran parte del mundo: el agua.

 

Aguas Misioneras S.E. cerró acuerdos con hoteles de la provincia -en su mayoría de Iguazú- y estos establecimientos comenzaron a pagar por el agua que toman de las perforaciones subterráneas.

Es decir, abonan mensualmente por el agua de las napas subterráneas que -como lo establece la Constitución nacional y lo ratifican las leyes provinciales-, es un recurso de todos los misioneros, como el agua de ríos y arroyos.

Los acuerdos firmados por la Unidad Ejecutora de uso del agua, de Aguas Misioneras SE, incluyen a algunos de los establecimientos más exclusivos de las 600 hectáreas, que se sumaron a la iniciativa. Algunos con entusiasmo, otros planteando inicialmente objeciones ante lo que consideraban un nuevo costo empresario. Tras un proceso de acercamiento, persuasión e información, todos entendieron el derecho de cobro por parte del Estado, través de Aguas Misioneras S.E., prestando adhesión mediante la firma de dichos acuerdos.

Entre los establecimientos que están pagando se cuentan el Loi Suite, Yvy Hotel de la Selva, Hotel La Cantera Iguazú, Luces de la Selva, Hotel Mercure, Hotel Falls Iguazú y Hotel Sol de Cataratas.

En tanto, fuera del radio de las 600 hectáreas se sumaron los establecimientos Grand Crucero Resort, así como el Hotel Carmen y el Hotel Los Latinos, entre otros.

Los hoteles presentan una Declaración Jurada (DDJJ) por la captación de agua que realizan, y en base a esto, abonan la factura. Estos establecimientos pagan en promedio  por el uso de agua entre $1500 y $2000 mensuales (dependiendo el hotel y su volumen de uso), mucho menor a una factura similar de agua de red.

¿Por qué hay que pagar por el agua de las perforaciones?

La Constitución Nacional en su artículo 124 (2° párrafo) dice que los recursos naturales (entre ellos los del subsuelo, como ser  el agua o el petróleo –en el caso de que lo haya- pertenece a las provincias (no al propietario del terreno). Misiones tiene una ley que data de 1983 en donde establece que el agua de los ríos y napas es del Estado misionero y los privados que la utilizan para usos comerciales deben pagar por ese uso. En cambio, están exentas de este pago, las familias (uso doméstico), ya que el Estado debe garantizar el acceso al agua de sus habitantes.

Esta vieja ley no se había puesto en práctica hasta hace 10 años, cuando el Estado misionero empezó a poner en marcha una serie de leyes para efectivizar este dominio. Para pasar de las palabras a los hechos concretos en una política donde nadie sabe bien en qué consiste eso de darle valor económico al recurso.  Implica en muchos casos tocar las puertas para empezar a cobrar por lo que por uso y costumbre se daba por sentado que era gratis. Se trata de un cambio de mentalidad en el que se está trabajando mucho y avanzando con hechos. Principalmente, que cada vez son más las empresas que pagan.

Es por eso que Misiones es pionera en el país y su modelo es estudiado por otras provincias. Es innovadora también porque se le da valor al recurso en un lugar donde abunda (no sin dejar de ser estratégico), cuando las provincias que tiene políticas avanzadas en este sentido en general son de zonas áridas como Mendoza o La Pampa, donde no es difícil hacer entender que el agua tiene un valor fundamental.

Misiones sancionó tres leyes para avanzar con esta cuestión (leyes XVI-Nº15; XVI-Nº 95; I-Nº149). Primero estableció por ley que el agua del Acuífero Guaraní que corre bajo el suelo de la provincia pertenece a los misioneros.

Una organización dedicada al agua

En 2009 en tanto, dio a luz a Aguas Misioneras S.E., una organización bajo la órbita del Estado que nació para poner en marcha esta política de asignar valor económico al agua. Aguas Misioneras SE, como parte de esa política, puso en marcha una envasadora de agua, con su producto “Aguas de las misiones” que está creciendo comercialmente, y ya llega a 19 provincias con más de 1,5 millón de botellas vendidas por mes.

Esa es la parte más visible pero no la más importante. Aguas de Misioneras SE, a través de la Unidad Ejecutora de uso de agua, empezó a sentar a las empresas más importantes de la provincia que se sirven agua de subterránea o ríos para aplicarla como insumo a sus propios negocios, para que firmen acuerdos y empiecen a pagar por el uso del  recurso.

Primero se llegó a acuerdos con las 2 empresas que más agua utilizan y las más grandes de la provincia: Las pasteras/papeleras Arauco Argentina y Papel Misionero (hoy controlada por Arcor). Estas dos firmas hoy  pagan por el uso de agua subterránea y del río Paraná  que asignan a su industria. También se fueron adhiriendo las embotelladoras de agua. El año pasado firmaron empresas como Aeropuertos Argentina 2000, para las aéro-estaciones de Iguazú y Posadas, y la lista sigue.