Mucho para diez días: La Corte puso freno al TOF9, un engendro para juzgar a los “traidores a la Patria”; apareció la offshore 51 de los Macri; ni Máximo ni Garré tuvieron cuenta alguna en Delaware; los bolsos con dinero de Néstor nunca existieron; los frenos del tren de la catástrofe de Once funcionaban; los precios del gas y del gasoil no estaban sobrevaluados; De Vido y Barata son inocentes; Tévez hizo depósitos ilegales; Nisman murió no a la hora que le convenía al Grupo Clarín y al macrismo-radicalismo… Por Silvia Torres

 

Nunca es tarde cuando se trata de conocer la verdad, aunque el daño ya esté consolidado. Y la manipulación de la verdad, un instrumento harto manejado por la oligarquía para quedarse con la parte del león en desmedro de las grandes mayorías populares, debiera ser también archi conocido por esas mayorías que, no obstante, caen en la trampa una y otra vez, estimulados por los mentimedios que saben cómo instalar y/o agitar en la conciencia social los prejuicios de clase; el odio contra los pobres, feos y sucios y un irracional Síndrome de Estocolmo.

Hace pocos días, comenzó un proceso que se asemeja a cuando se caen las estanterías. Lo más sorprendente es, sin dudas, que en ese derribar mentiras tras mentiras es que intervino el Poder Judicial que venía operando sistemáticamente al servicio de esas maniobras gubernamentales, como una pata imprescindible de la mafiosa operación política que entronizó a la alianza macrista-radical.

La Corte Suprema de Justicia –que se guardó prolijamente en los últimos dos años-, asomó de la ultratumba para decir que el engendro del TOF 9 no podía ser el tribunal para juzgar a Cristina Fernández de Kirchner, en dos causas traídas de los pelos por el juez Bonadío -alias “Servilleta”, en función de ser uno de los que figuraban en la inolvidable servilleta de Carlos Corach-. Ocurre que ese tribunal fue cuestionado por la CSJ, por la forma en que fueron designados sus integrantes: A dedo y como jueces del distrito porteño.

No es la única reacción judicial. Finalmente, se determinó que los bolsos llenos de dinero que llevaba Néstor Kirchner a Santa Cruz, son “hechos inexistentes”, ya que la denunciante mediática y autoproclamada “amante” del ex presidente jamás pudo demostrar sus dichos, ultra chequeados por el showman mediático del grupo hegemónico, y tampoco fue posible encontrar otros testigos y/o documentación que dieran fe de ello, sino que todos los convocados desmintieron a la presunta “testigo incuestionable”.

Proveniente del Departamento de Justicia de los EEUU y, a pesar de que transcurrieron más de dos años, llegó el documento mediante el cual se niega la existencia de cuenta bancaria pública o secreta a nombre de Máximo Kirchner y Nilda Garré, como oportunamente había denunciado y repetido en cuanto panel televisivo lo requiriera, otro de los mercenarios que escriben en el grupo. La cuenta por 45 millones de dólares en Delaware, ¡no existe ni existió jamás!

Ja! Pero quien sí realizó maniobras financieras non sanctas es el ahora bautizado fugador del pueblo, Carlos Tévez, jugador de Boca Juniors y ferviente defensor del presidente Macri quien, entre otras cosas, lo asesoró, lo ayudó a manejarse con las fortunas que obtuvo gracias a su talento futbolístico. Y si Mauricio lo asesoró, ¡seguro te convertís en evasor y fugador! Resulta que el popular “Apache” hizo depósitos para evadir en cuentas ilegales de los Báez…Báez/Macri/Tevez ¡y ningún K!

Otra más judicial es la que se refiere a que el Tribunal de alzada en el caso sobreprecios de gas y gasoil, por las que Roberto Baratta, ex secretario en el ministerio presidido por Julio De Vido, estaba procesado y detenido al igual que el ministro –causa, obviamente, en manos de Bonadío-, fue dejado en libertad porque se comprobó que los sobreprecios eran inexistentes y solo producto de la mala fe del perito convocado por el juez.

Ahí nomás no termina la cosa: En la tragedia de Once, los frenos del tren que la provocó funcionaban perfectamente, tal como lo habían determinado los peritos. Pero eso no era lo que quería el establishment macrista-radical y algunos familiares de las víctimas que militan en la alianza; por lo tanto, los peritos fueron denunciados por falso testimonio hasta que se determinó definitivamente que los primeros resultados son incuestionables e irrebatibles.

Por ahora, la frutilla del postre en este escenario plagado de maniobras aberrantes, desvergonzadas y depredadoras de la democracia son las conclusiones sobre el caso Nisman: Las pericias informáticas derriban las teorías en torno del asesinato del fiscal y establecen indubitablemente que su fin debió ocurrir entre la media mañana y el mediodía del domingo 18 de enero y no en la noche del sábado o madrugada del domingo, como sostiene su ex mujer, el macrismo y los medios hegemónicos.

El punto común de todos estos hechos, excepto el que involucra a Macri en las empresas offshore, fueron difundidas profusamente por los mentimedios que entronizaron a este gobierno que continúa manipulando a sectores del poder judicial y martillando sobre la cabeza de los ciudadanos, con el único fin de acumular más y más riquezas entre familiares y amigos. Los reveses judiciales marcan, por lo menos, un desarreglo en la estantería del poder del establishment.