El titular de la Dirección General de Rentas, Miguel “Pimpy” Thomas, divulgó la semana pasada cifras que dejan al desnudo la inequidad con la que es tratada Misiones en la relación fiscal con la Nación y que revelan que es el distrito que más da y que menos recibe de todo el país.

 

¿A dónde va la plata de los monotributistas que se esfuerzan por estar al día con sus cuotas? ¿Y lo que paga una pyme metalúrgica en IVA o impuesto al cheque? ¿En qué se va el dinero de un asalariado que se compra unos zapatos de $1.000 y una buena porción de ese valor son impuestos? Por no mencionar a una madre pobre que compra alimentos gravados con el IVA.

Todos los misioneros, ricos, clase media o pobres, pagan impuestos nacionales.

Los datos divulgados por el titular de la DGR cayeron como un balde de agua fría justo en medio de la visita presidencial a Iguazú, ya que fueron publicados en la cuenta de twitter de Thomas el jueves pasado, mientras Macri se entrevistaba con los gobernadores del NEA con las Cataratas como telón de fondo. El mensaje pareció claro, pero por si hacía falta, Thomas le agregó una frase elocuente.

“La República nos debe el seguir trabajando para equiparar el esfuerzo de los misioneros”, señaló el funcionario en uno de sus tweets, en los que también cuestionó el Pacto Fiscal porque perjudica mucho los intereses de Misiones.

Los misioneros (empresas grandes, medianas o chicas y contribuyentes individuales de todas las clases sociales) pagaron el año pasado impuestos nacionales como IVA, Ganancias, impuesto al cheque, o derechos de exportación por un total de 119.188 millones de pesos y apenas el 20 por ciento de ese dinero regresó a la provincia en concepto de Coparticipación Federal de Impuestos.

Es decir, unos 24.424 millones de pesos fueron girados mes a mes a través de la “Copa”, el dinero vital con el cual el Estado misionero le paga después a sus policías, maestros, empleados públicos y busca hacer algunas obras para mejorar rutas, infraestructura, etc.

El resto se lo quedó la Nación. Es decir, Misiones recibió $24.424 millones y unos $94.764 millones se quedaron para financiar al Estado Nacional en Buenos Aires.

Relación fiscal Nación-provincias

Cabe aclarar que ninguna provincia de la Argentina recibe de “vuelta” en los giros por Coparticipación el ciento por ciento de lo que genera en impuestos nacionales, ya que las jurisdicciones deben aportar también para los gastos comunes, como sostener el Gobierno Nacional, la Defensa (Ejército, Gendarmería), etc. De la misma forma que el propietario de un departamento debe pagar expensas para gastos comunes como el sueldo del portero.

Pero desde que se firmó el Pacto Fiscal –en el cual la provincia de Buenos Aires obtuvo una reparación histórica- Misiones quedó a la cabeza como la provincia más relegada del país por la bajísima alícuota de Coparticipación que recibe. Ninguna provincia aporta tanto y recibe de regreso tan poco como la tierra colorada.

Otras provincias reciben un 50 por ciento o más de lo que generan en gravámenes nacionales. Por un lado porque tienen mejores alícuotas de Coparticipación y por el otro, porque no generan tantos impuestos nacionales con su actividad económica.

En el mes de marzo, por ejemplo, Formosa recibió Copaticipación por $2.506 millones. Chaco por $3.479 millones, Corrientes por $2.616 millones y Misiones apenas $2.414 millones. Y la tierra colorada es la que más habitantes tiene de todas estas.

Thomas también aportó datos que no suele revelar, como la recaudación de los últimos tres meses (enero-febrero-marzo del 2018). En esta primera parte del año los misioneros pagaron impuestos nacionales por $33.167 millones de los cuales volvieron $7.255  millones en concepto de Coparticipación.

Si tomamos el mes de marzo, los misioneros pagaron impuestos por casi 11.000 millones de pesos y la Nación giró de regreso por “Copa” apenas unos $2.414 millones, el 22 por ciento.

Malestar del titular de la DGR

Thomas está en desacuerdo con el Pacto Fiscal al que adhirió Misiones en noviembre pasado y que manda a las provincias a bajar los impuestos provinciales en un 50 por ciento en un lapso de cinco años.

“Nos corresponde más asignaciones presupuestarias, para equilibrar las diferencias fiscales del pacto vigente, o bien cumplir con lo presupuestado”, dijo también en otro de sus tweets del jueves, casi dirigido al Presidente que se encontraba a 300 kilómetros de Posadas.

El malestar de Thomas también es porque el Pacto Fiscal volvió a omitir el compromiso de renegociar la Ley de Coparticipación, que data de 1988. Esta ley es tan obsoleta que en 1994 la Constitución Nacional mandó expresamente a sancionar una nueva en un lapso no mayor a los dos años (es decir, para 1996 tenía que estar la nueva norma).

Pero no es casual que en 24 años no se haya discutido una nueva ley. Sucede que algunas provincias reciben más de lo que les corresponde si se aplicaran los nuevos criterios: básicamente, cantidad de habitantes, necesidades de cada población –índices de pobreza, calidad de vida, etc- y la capacidad de cada provincia para recaudar.

Misiones tiene todo para ganar en una nueva ley de Coparticipación. La tierra colorada tiene 1.200.000 habitantes y su porción de la torta es de apenas 3,4%. Formosa tiene 530.000 y recibe 3,8%. Chaco tiene 1.050.000 y percibe 5,18% y Corrientes obtiene el 3,9% y tiene 990.000 habitantes, según los datos del censo 2010.

Las alícuotas son las porciones en las que se corta la torta de la llamada Coparticipación secundaria. Es decir, el reparto entre jurisdicciones una vez que de la recaudación de la AFIP se divide lo que queda para Nación y lo que va para las provincias.

Además, el nuevo esquema premiará a las provincias que recaudan bien y castigará a las que prefieren no “presionar” fiscalmente a sus habitantes. Una vez más, comparando a Misiones con sus pares del NEA, este esquema penalizaría a Formosa, Corrientes y Chaco y premiaría a la tierra colorada.

Otras provincias saben que van a perder cuando se discuta una nueva ley, por eso no prestan su apoyo y las intenciones de discutir la nueva Coparticipación terminan siempre naufragando.

Misiones, con menos recaudación propia a futuro y poca “Copa”

Thomas está preocupado porque Misiones acaba de resignar en el mediano plazo, con el Pacto Fiscal, una parte de su propia caja, que es la recaudación de la Dirección General de Rentas.

Como Misiones siempre recibió tan poco de la Nación, en los útimos 15 años Thomas pergeñó un sistema de recaudación impositiva que fue una máquina de obtener recursos para el Estado misionero y que compensó, en buena parte, lo poco que la Nación regresa a Misiones de la plata que pagan los propios misioneros. También fue un verdadero dolor de cabeza para los empresarios y los contribuyentes en general.

Recaudar bien no es gratis, la otra cara de la moneda es una presión impositiva muy pesada en tiempos de vacas flacas. Ahí está el gran esfuerzo de los misioneros, que soportan una presión del fisco nacional y local mucho mayor que un correntino o un formoseño, por ejemplo.

En los primeros 3 meses del año la DGR recaudó $2.486 millones ($818 millones en marzo), un 34 por ciento de lo que obtuvo por Coparticipación. Otras provincias recaudan mucho menos, en parte porque reciben más dinero de la Nación.

El año pasado, la Dirección de Rentas de Corrientes recaudó Ingresos Brutos por $5.313 millones, Chaco obtuvo $4.082 millones y Formosa apenas $1.815 millones. En cambio, Misiones recaudó casi 9.000 millones de pesos, según datos twitteados por el propio Thomas.

Parecen cifras frías y abstractas pero representan el esfuerzo cotidiano de todos los misioneros. Thomas y su DGR están obligados a ejercer una presión que en cinco años de estancamiento económico se ha vuelto nociva para que muchas pequeñas empresas sobrevivan y otros nuevos emprendimientos puedan surgir y crecer. Por eso es en partes iguales un “héroe” y un “villano” al mismo tiempo de la economía misionera.

La tierra colorada recauda internamente también casi lo mismo que Chaco y Corrientes juntas. Es a todas luces una injusticia que reciba tan poco de la Nación. Sobre todo, porque Misiones tiene más población que cualquiera de estas provincias.

Por eso después de analizar las cifras de Thomas y analizar su afirmación de que “la República nos debe a lo misioneros”, el interrogante surge solo.

¿Acaso Misiones trabaja para los porteños?

 

Algunos datos revelados por Thomas

$119.118 millones de pesos en impuestos nacionales (IVA, Ganancias, cheque, derechos de exportación, aportes patronales, etc) pagaron los misioneros.

$94.700 millones quedaron para ser repartidos por el Estado (financiar el Gobierno Nacional, Fuerzas Armadas, Anses, etc).

$24.424 millones “volvieron” a Misiones en Coparticipación

$3,43% es la porción de la torta que recibe Misiones del dinero que va a las provincias

$5,18% es lo que recibe Chaco

$1.200.000 los habitantes de Misiones según censo 2010

$980.000 los habitantes de Chaco (censo 2010).

$397.164 millones el movimiento económico de la economía misionera, en blanco. Surge de tomar la recaudacion de Rentas y aplicar una alícuota promedio (se infiere cuanto fue el movimiento económico total).

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