El “acuerdo” con el FMI obliga a los argentinos a recordar los recientes años pasados, cuando, por la estrecha dependencia con el organismo de crédito internacional, el país rifó sus empresas líderes, se empobreció, destruyó su industria y sus economías regionales, quebró el valor de su moneda y llegó al borde de la desintegración como Nación. Por Silvia Torres

 

La responsabilidad de lo que viene, ¿es de todos los argentinos –o por lo menos del 51,4 % de los votantes de Cambiemos-, o solo del “mejor equipo de los últimos 50 años”, encabezado por Mauricio Macri, quienes asaltaron el gobierno de la Nación, mediante la manipulación mentirosa y engañosa de la ciudadanía?

El futuro inmediato y mediato es mucho peor de la realidad que se está viviendo en la actualidad, con todo lo malo que tiene, porque el acuerdo con el FMI tiene una marca indeleble y definitoria: Consolidar el ajuste y profundizarlo, lo cual significa que si hubo sectores que no padecieron, hasta ahora, los efectos de las políticas macristas-radicales, pronto caerán en la volteada.