Así lo aseguró el fiscal de la causa, en diálogo con Tiempo. “Del cuerpo del chico se extrajo un proyectil de plomo bastante grande, por lo que podría ser hasta un cartucho recargado de forma casera. No es una bala, es un trozo de plomo”, dijo. 

La convocatoria llegó por whatsapp y redes sociales: un grupo de personas iban a encontrarse frente al supermercado “El Impulso” del barrio de 713 viviendas conocido como El Obrero, en Sáenz Peña, Chaco, para reclamar alimentos. En un principio, había alrededor de cincuenta personas, pero a medida que pasaron las horas el número llegó a ser de alrededor de 200.

Pasadas las 20 horas del lunes , comenzaron las corridas, los gritos y al poco tiempo los disparos. La policía llegó al lugar avisada de la situación por los dueños del supermercado, al que según dicen, planeaban saquear. De acuerdo a la versión policial, los disturbios comenzaron antes de que ellos llegaran al lugar. Sin embargo, los innumerables videos que se compartieron en redes y en medios, muestran un gran operativo policial a los balazos de goma, dispersando gente.

Ismael Ramírez tenía trece años y no vivía en el barrio Obrero. Su casa estaba en El Matadero, a varias cuadras de allí, también llamado barrio Aborigen porque está habitado principalmente por la comunidad qom, que él integraba. Los vecinos y amigos dicen que iba pasando por ahí y recibió un impacto sobre su pecho. Inmediatamente fue trasladado al Hospital 4 de junio, donde murió minutos después.

“Los incidentes terminaron con 20 personas detenidas, tres personal policial lesionados, dos móviles policiales dañados y varios comercios con daños, además de la muerte de este chico”, dijo a Tiempo Argentino el fiscal Marcelo Soto, a cargo de la causa de la muerte de Ismael y de los detenidos en la manifestación.

El martes mismo se realizó la autopsia que determinó que el arma de donde salió el disparo asesino es de fabricación casera. “Del cuerpo del chico se extrajo un proyectil de plomo que da la pauta de que se trata de un disparo de escopeta. Es un plomo bastante grande, por lo que podría ser hasta un cartucho recargado de forma casera. No es una bala, es un trozo de plomo”, aclaró el fiscal.

El doctor Soto también relató que los incidentes se extendieron hasta pasadas las 2 de la mañana. Por ahora se están realizando las pericias y tomando testimonios para reconstruir los hechos que provocaron la muerte de Ismael.

A los 19 detenidos se les imputa resistencia de autoridad y sedición. El fiscal Soto está a cargo de ambas causas: el supuesto intento de saqueo y la muerte del menor.

Durante la represión de la policía, José Cantero, de 14 años, recibió un balazo en el ojo por lo que está internado y fuera de peligro. La herida de Cantero es compatible con una bala de goma de las fuerzas policiales. El martes al mediodía se realizó una nueva manifestación frente al supermercado pidiendo justicia por Ismael y la liberación de los detenidos.

Por la tarde, hubo una conferencia de prensa donde dieron a conocer los resultados de la autopsia y afirmaron que la provincia “está preparada para resolver estos casos”. Dijeron además que están por ahora tratando de prevenir nuevos disturbios y desmintieron que lo del lunes se haya tratado de una represión. Del encuentro participaron miembros de la policía chaqueña y del ministerio de seguridad. El gobernador de Chaco, Domingo Peppo, dijo que intervino para “prevenir” otros incidentes y pidió investigar la muerte del niño.

El perverso discurso de las redes

Como pasó en el caso Facundo Ferreira, en las redes sociales comenzaron a circular supuestas fotos de Ismael posando con un arma y una frase “anti” policía.

Mientras lo velaban, su hermano debió salir a aclarar que el niño de esa foto no era Ismael y a desmentir todas las versiones que ya circulaban desde la mañana en diferentes medios. Lo hizo a través de una publicación en Facebook de una periodista chaqueña.

“Queremos denunciar a la señora que escribió eso en Facebook, él no tenía tatuajes”, dijeron los familiares de Ismael y confirmaron que estuvieron reunidos con el ministro de Seguridad del Chaco, quien les prometió resolver el caso. “Ojalá mi hijo esté en paz y no sigan pasando estas cosas. Mi hijo no usaba armas. Él iba a la escuela y jugaba al básquet, no tenía armas como dicen todos”, contó su mamá.

Los amigos de Ismael afirmaron que el nene venía justamente de la casa de su madre y que ni siquiera intentaron ingresar al supermercado.