La cifra oficial igualó el dato de abril de 2016 y hay que retroceder hasta abril de 2002, en plena crisis posconvertibilidad, para encontrar una suba de precios mayor. El rubro alimentos y bebidas trepó 7 por ciento y transporte un 10,4 por ciento.

 

El Indec midió una suba general de precios de 6,5 por ciento en septiembre, por debajo de varias de las estimaciones privadas. El número iguala la mayor marca de inflación difundida por el Indec durante la gestión de Cambiemos, en abril de 2016, que a su vez fue la más alta desde abril de 2002, en plena salida del régimen de convertibilidad. El principal aporte a la inflación mensual de septiembre provino del rubro alimentos y bebidas, seguido de prendas de vestir y transporte. El traslado de la devaluación del peso que se produjo en agosto es el primer factor de tracción de los precios, junto al aumento de combustibles y colectivos y trenes metropolitanos. En nueve meses, la suba de precios acumula un 32,4 por ciento, mientras que la interanual arroja un alza de 40,5 por ciento. Productos centrales de la canasta básica como fideos, aceite, pan y arroz subieron por arriba de un 15 por ciento en apenas 30 días.

La inflación de este año no sólo está traccionada por la suba de tarifas, componente que predominó en 2017, sino también por los “precios núcleo”, que no incluyen los estacionales (como frutas y verduras) ni los regulados (servicios públicos). El IPC núcleo creció 7,6 por ciento en septiembre y acumula un 38,9 por ciento en doce meses. Por su parte, los servicios públicos, al calor de la política de ajuste de subsidios, acumulan en la comparación interanual un incremento del 52,5 por ciento.

El componente más importante de la inflación núcleo es alimentos y bebidas, que además impacta de lleno en las canastas de pobreza e indigencia, que definen la evolución de los índices de pobreza e indigencia. Alimentos y bebidas subió 7 por ciento en septiembre, acumula un alza del 35,8 en nueves meses y un 40,4 por ciento en el interanual. Según el Indec, en septiembre los fideos secos subieron un 20,1 por ciento, al igual que las hamburguesas congeladas. El aceite de girasol subió un 17 por ciento, mientras que pan francés, arroz y pollo lo hicieron un 16,7 por ciento mensual. La harina creció un 11,7; la carne picada, un 7,7 por ciento y la leche en polvo entera subió un 8,6 por ciento mensual. En el último año, la harina subió casi un 150 por ciento y los fideos secos, un 74,6 por ciento, según el Indec. El arroz lo hizo en un 55 por ciento; el aceite de girasol, un 70,3 por ciento y el pollo, un 54,6 por ciento.

El rubro que mayor incremento presentó en septiembre fue transporte, con el 10,4 por ciento. Transporte acumula en nueve meses un alza de 47,4 por ciento y de 58,8 por ciento en la comparación interanual. El incremento mensual se explica por la quita de subsidios implementada por el Ministerio de Transporte, que motivó una suba del boleto de colectivo entre un 10 y un 12 por ciento sólo en septiembre, mientras que el tren lo hizo alrededor de un 20 por ciento. La suba del colectivo acumula en el año un 117 por ciento, desde los 6 pesos de enero. Las naftas también subieron a lo largo de septiembre. Tanto transporte público como combustibles volvieron a subir en octubre.

Por otro lado, el capítulo de prendas de vestir y calzado subió un 9,8 por ciento aunque en la comparación interanual todavía está 12 puntos porcentuales por debajo de la inflación general. Similar a la ropa fue la suba de equipamiento y mantenimiento del hogar, ambos afectados por el impacto cambiario en los insumos difundidos utilizados en la producción.

El 6,5 por ciento de inflación del Indec quedó por debajo de varias de las mediciones de las consultoras. Por ejemplo, Elypsis, que dirige el economista oficialista Luciano Cohan, calculó que la suba de precios en septiembre había sido de 7,3 por ciento, mientras que la UMET calculó un avance de 6,7 por ciento. Para Orlando Ferreres, el alza de precios fue del orden del 7 por ciento, aunque Eco Go y Ecolatina midieron una suba del 5,5 y del 6 por ciento, respectivamente. El CESO publicó una suba de 7,7 por ciento.

El capítulo de salud subió en septiembre un 4,5 por ciento empujado por la inflación en medicamentos. Según la entidad Consumidores Libres, la cafiaspirina acumula en el año una suba de 67 por ciento; los remedios para la diabetes, un 57 por ciento y 53 por ciento los de la tiroides. Por otro lado, el rubro de restaurantes y hoteles subió un 5,7 por ciento en septiembre y los servicios públicos de gas, electricidad y agua lo hicieron en un 2,3 por ciento. En octubre comenzó a regir un incremento del gas.

En función de la continuidad en el efecto arrastre del dólar sobre los costos internos, el incremento de la tarifa del gas, transporte público, naftas y prepagas (que subieron un 8 por ciento), entre otras cosas, se espera que la suba de precios de octubre ronde el 4/5 por ciento, con lo cual la inflación en diez meses sería del 38 por ciento. Para la consultora Ecolatina, el IPC cerrará en 47/48 por ciento este año.

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