La editorial española firmó un convenio con la Presidencia de la Cámara de Representantes para realizar actividades académicas conjuntas  que permitan la emergencia de la educación disruptiva en Misiones. Ambas instituciones apuntan a mejorar y extender la educación y la cultura, manteniendo el compromiso con los valores que promueven la libre producción de ideas, para lo cual impulsarán proyectos tecnológicos innovadores.

 

El director general de Santillana Argentina, José Liñan, luego de haber conocido la Escuela de Robótica de Misiones, dijo que “supera todo lo esperado”, al ver “cómo transforma la educación y la sociedad”, motivo por el cual pretenden colaborar con la iniciativa para que “trascienda Posadas, Misiones y probablemente Argentina”.

Anunció que  en Santillana disponen de una serie de proyectos para colaborar, entre los cuales se encuentra “la publicación de un libro que va a reunir algunas de las experiencias de la Escuela de Robótica para visibilizarla en otros lugares de la región, no solo de Argentina”.

Consideró que se trata del principio de una relación: “esperamos que esto que está pasando se extienda como un pequeño tsunami que está produciendo un cambio muy importante, no solo en la educación sino también en la sociedad”.

En la oportunidad, estuvo presente el director de la empresa Positivo BGH, Sebastián Fischer, quien expresó su asombro por “la fantástica Escuela de Robótica de Misiones”, concretamente por el “nivel de desarrollo, de cooperación y la motivación, tanto del equipo docente, como del de facilitadores, así como también padres y alumnos”.

El presidente de la Cámara de Representantes, Carlos Rovira, destacó la experiencia de la Escuela de Robótica como la “primera disruptiva en la provincia, en el país y en la región, que lleva adelante una estrategia con uno de los temas que promueve la dinámica del mundo: el conocimiento; estudiar y  aprender”.

Dijo que entre los objetivos intrínsecos de esa iniciativa se encuentra “el entrecruzamiento con toda la cultura que se va desarrollando al lado del saber”, en alusión a los procesos tecnológicos y empresariales.

Opinó que “la sinergia que se genere a partir de ese conocimiento” va a redundar produciendo un efecto de retroalimentación “con mayor energía y resultados”. A pesar de la aparente sencillez, “es un acto disruptivo compartir logros que hemos tenido y, que forman parte de los antecedentes tenidos en cuenta para que este relacionamiento se produzca e induzca otros actos con actores semejantes”, expresó.

Rovira calificó la sanción de la primera ley de educación disruptiva, en Misiones, como “una arquitectura legal que está abriendo caminos, produciendo hechos cotidianos “. También resaltó la “inmensa energía, el  compromiso, la pasión y el profesionalismo puesto en el equipo de la Escuela de Robótica; un equipo que nació con esta experiencia”.

Destacó el interés con el que se van sumando diferentes actores, que hacen que “la educación sea mucho más rica” y sostuvo que la meta es “sin fin”, como toda experiencia social y de conocimiento.

En ese contexto, precisó la importancia de la incorporación de referentes del sector tecnológico y editorial “de primer nivel”, que van asegurando que la educación no dependa exclusivamente de recursos públicos: “se va sumando el sector privado y esto se va amplificando y potenciando de una manera increíble y extraordinaria”, expresó.

“Tenemos un presente abierto a otras metas mucho más abarcativas, como la articulación con el sector terciario y universitario, y un programa de formación docente y de facilitadores muy intenso”, anticipó el legislador.