El jueves pasado, el presidente Mauricio Macri anunció los resultados generales de Aprender, que en 2018 evaluó en lengua y matemática a los alumnos de sexto grado. Ya algunos días después se dieron a conocer los guarismos por provincias. La primera imagen que se observa ya es una tendencia: las jurisdicciones más ricas, con la ciudad de Buenos Aires a la cabeza, presentan los estándares más altos. Del otro lado, los distritos más pobres muestran los peores aprendizajes.

 

En lengua, CABA (87,9%), Tierra del Fuego (83,6%) y La Pampa (83,3%) son las jurisdicciones con mayor porcentaje de estudiantes en los niveles de desempeño altos -satisfactorio y avanzado-. En matemática también lidera CABA (75,3%) y siguen La Pampa (70,3%) y Córdoba (68,2%).

La brecha entre las provincias de mejor y peor rendimiento ronda los 30 puntos en las dos materias. Es que en el otro extremo, en el de las jurisdicciones con desempeños más bajos, figuran Chaco (con 60,8% de aprobados en lengua y 45,3% en matemática), Santiago del Estero (64,0% y 49,2%) y Catamarca (65,6% y 42,5%).

Los datos surgen del informe “¿Cómo evolucionaron los resultados de las provincias en las pruebas Aprender?” del Observatorio Argentinos por la Educación, que elaboró María Lombardi, profesora e investigadora de la Universidad Torcuato Di Tella.

El informe se propuso mostrar avances y retrocesos con respecto a Aprender 2016, que evaluó los mismos contenidos. A nivel nacional, el porcentaje de estudiantes con buenos resultados en lengua pasó de 66,8 a 75,3 por ciento. Es decir, se produjo una mejora de 8,5 puntos. En matemática, en cambio, persiste un estancamiento e incluso se registró un pequeño retroceso de 1,2 puntos: la cifra cayó de 58,6 a 57,4 por ciento.

Lo más justo, al analizar el desempeño por provincias, no es tanto armar el ranking, sino compararlos contra sí mismas, revisar cuánto mejoraron o empeoraron con respecto a pruebas anteriores. En ese plano, Misiones sobresalió. Con 14,3 puntos más que en 2016 fue la que más avanzó en lengua seguido de Tierra del Fuego (13,8) y La Rioja (12,5), pero además fue de las pocas que creció en matemática y lo hizo significativamente: escaló 7,1 puntos. La sucedieron Salta (4,4) y Chubut (3,3).

La mejora no parece aislada. En primaria también habían tenido progresos en ciencias naturales y sociales con respecto a las evaluaciones ONE de 2013. Del mismo modo, el año pasado la prueba se había tomado también en secundaria y habían evidenciado una mejora considerable en lengua y un avance leve en matemática.

La pregunta obvia entonces es: ¿qué está haciendo Misiones? “Lo atribuimos a muchos factores. Sin duda las escuelas abiertas todo el ciclo lectivo imprimen un ritmo sostenido de trabajo y favorecen el desarrollo de hábitos positivos. El proceso de capacitación continua y en servicio, que hace varios años se fue consolidando también incide en la visión del colectivo institucional docente. No es lo mismo capacitarse solo que hacerlo junto con los colegas y en torno a un proyecto educativo institucional”, le explicó a Infobae Ivonne Aquino, ministra de Cultura, Educación, Ciencia y Tecnología de la provincia.

Misiones destina el 32 por ciento de su presupuesto a educación. En primaria la presencia del sector privado es ínfima: solo 118 escuelas de un total de 1.077; varias de ellos ubicados en parajes rurales muy alejadas de la ciudad. Pese a que los salarios de los docentes están por debajo de la media nacional, los sindicatos están alineados con el gobierno. Según el registro oficial, el año pasado solo tuvieron un día de paro.

La propia ministra reconoció que le sorprendieron los resultados. “Venimos trabajando con mucho empeño. Esperábamos buenos resultados, aunque quizá nos sorprende que sean tan buenos”, señaló. La mejora más resonante fue en matemática, a contramano de casi todo el país.

Al respecto, Aquino enumeró: “Fortalecimos el abordaje de los problemas de enseñanza, asumimos las dificultades y nos pusimos a trabajar en cómo superarlas. Promovimos el trabajo de los supervisores en torno a redes interinstitucionales con proyectos que involucran a varios establecimientos cercanos. También buscamos el acompañamiento de los gremios en los procesos pedagógicos, con una mesa abierta todo el año en la que se discuten temas como diseño curricular y formación docente. Y desarrollamos congresos provinciales de matemática, articulando con las instituciones formadoras de docentes, incluidas las universidades”.

Más allá de lengua y matemática, hay otra materia en la que Misiones está siendo eficaz. La brecha de aprendizajes entre los distintos estratos socioeconómicos es más corta que la media. Mientras que en el promedio nacional de lengua hay 32,1 puntos de distancia entre los chicos de hogares más pobres y más ricos, en Misiones es de 24,7. Y mientras en matemática la brecha promedio es de 35 puntos, en la provincia del NEA baja a 19. Comparado al resto, los alumnos más acomodados aprenden menos, pero los más vulnerables saben más.

No existen los secretos ni las recetas mágicas. Las autoridades repiten la importancia de sostener en el tiempo un proyecto institucional. Destacan el trabajo articulado con otros ministerios, como Salud, Desarrollo Social y Agricultura Familiar para “acercar desde las escuelas soluciones a las familias”. De ese modo, antes muy relegada, Misiones comienza a asomar cabeza en educación y avanza a ritmo acelerado.

 

infobae.com