El candidato a gobernador por la Renovación, Oscar Herrera Ahuad, abrió una ronda de reuniones con empresarios que lleva adelante la Fundación Mediterránea. Reconoció que el sistema de transporte de energía está muy deteriorado y lamentó que la Nación haya abandonado inversiones en infraestructura que estaban previstas. Planteó el desafío de la diversificación y el agregado de valor y se comprometió a desburocratizar el Estado y a mantener abiertas las vías de diálogo con el sector privado, si ganara las elecciones.

 

Un almuerzo de trabajo organizado por la regional NEA del instituto Ieral – Mediterránea reunió este mediodía al candidato a gobernador por la Renovación, Oscar Herrera Ahuad, y a unos 60 empresarios de distintas actividades y zonas de la provincia, en la primera de una serie de encuentros que convocarán a varios candidatos. La jornada inició con una breve disertación del economista jefe de la casa, Gerardo Alonso Schwarz, orientada más a pensar en el desarrollo a largo plazo de provincia que a reflexionar respecto a la coyuntura.

 

El economista planteó que para provocar un desarrollo sustentable, Misiones debería incrementar los ingresos que generan las “actividades impulsoras”, es decir las que permiten el ingreso de dinero de afuera de la provincia, como el turismo y las exportaciones en general. Advirtió además que en el contexto actual, no se puede esperar de Nación una medida de apoyo que conlleve y gasto fiscal, pero sí cambios en las regulaciones, como ocurrió con la desregulación del transporte aéreo de pasajeros.

 

A su turno, el vicegobernador recogió el guante y planteó el desafío de diversificar la matriz productiva, lo que –advirtió- requerirá que tanto empresarios y productores, cuánto funcionarios públicos abandonar cierta “pereza” que consiste en producir solamente aquello que está probado que funciona y arriesgarse a otras alternativas.

 

Otra de las coincidencias del mandatario con el empresariado surgió a partir de cuestionamientos formulados por un yerbatero al exceso de burocracia en el Estado. “Para despachar un camión tenemos que llenar una pila de planillas”, se quejó. La respuesta de Herrera fue tajante: “no me gustan los estados burocráticos, quiero un estado ejecutivo con funcionarios que rindan cuentas”, dijo.

 

Observó que muchas veces la burocracia tiene que ver con la reticencia de muchos funcionarios a ejecutar sin antes consultar. “El funcionario está para hacer y después tendrá que rendir cuentas, mostrar los resultados”, sintetizó.

 

Se mostró convencido del valor de trazabilidad, no solo en cuestiones que tienen que ver con la producción sino también con la administración de los recursos del Estado. Afirmó que la trazabilidad fue una de las marcas de su gestión en todos los espacios que le tocó ocupar, desde la dirección del hospital de San Pedro hasta la vicegobernación y que eso le permitió elevar los niveles de eficiencia en la administración y en la evaluación de resultados.

 

Reiteró la necesidad de que Misiones se convierta en una provincia productora de granos e indicó que actualmente hay 900 mil hectáreas de capuera en la provincia que podrían volcarse a esa actividad.

 

Prometió apoyar la ganadería y reconoció que en años anteriores el Gobierno provincial volcó mucho dinero a esa actividad y no obtuvo los resultados esperados, lo que atribuyó a la falta de trazabilidad que permitiera hacer un mejor seguimiento de esa inversión del Estado.

 

Lamentó además que “no tuvimos la fortuna o la inteligencia para llevar programas de fortalecimiento” de algunos sectores de la economía que hoy están débiles, pero recordó que a la Renovación le tocó comenzar a administrar la provincia con una deuda que equivalía a dos presupuestos completos, lo que representó “una mochila pesada”.

 

A la hora de hablar de la yerba mate, consideró que la discusión de precios del INYM “no tiene sentido” porque es casi imposible llegar a la unanimidad entre sectores con intereses contrapuestos y porque en definitiva es el mercado el que termina definiendo los precios.

 

Lamentó además el retiro de los subsidios de Nación para contener a los tareferos durante la interzafra, lo que obligó a la Provincia a destinar 180 millones de pesos a ese sector. “Nosotros nos tuvimos que hacer cargo de los aportes a los tareferos que antes entregaba la Nación, son 180 millones de pesos que los tuvimos que poner porque el trabajador contaba con ese dinero”, dijo y señaló que de resultar electo gobernador buscará alternativas para que el aporte interzafra tenga una contraparte productiva.

 

Herrera Ahuad llegó solo, sin asesores ni apuntadores. “No vine con nadie de mi partido porque quiero escuchar abiertamente, sin ningún tipo de interferencias. Desde adentro muy pocos te van a decir cuáles son tus debilidades”, dijo.

 

A su turno de hablar los empresarios cuestionaron duramente el servicio de energía en distintos puntos del interior de Misiones. “Hay zonas en las que hay más de cien cortes por mes, eso encarece mucho el funcionamiento de secaderos, aserraderos y de cualquier industria que tiene parar y volver a arrancar varias veces por día”, advirtió un industrial de la zona Centro.

 

Herrera Ahuad reconoció que “nuestro sistema de transporte de energía está muy deteriorado por muchos años de falta de inversión” y apuntó que la inversión en infraestructura eléctrica, junto con la vial, es una de las más onerosas para un Estado. En ese sentido, lamentó que la Nación haya dejado de lado el proyecto de la línea de 122 Kv de Posadas a Alem y Oberá, que ahora deberá ser financiado con fondos provinciales que no abundan.

 

JRC EP