El próximo domingo 2 de junio tendrán lugar los comicios en la provincia de Misione, para elegir autoridades provinciales y municipales, tanto en el orden ejecutivo como legislativo, además de defensores del pueblo, en las localidades cuyas cartas orgánicas lo prevén. Resultados casi cantados. Por Silvia Torres

 

 

El próximo domingo 2 de junio tendrán lugar las elecciones en Misiones para elegir las autoridades provinciales y municipales, en donde participarán cuatro frentes y 627 sublemas, con 910 mil ciudadanos en condiciones de sufragar, conforme el padrón electoral oficial.

Misiones vota cuatro días después de una huelga general, en medio de una crisis dramática en lo económico-social -generada por las políticas implementadas desde el gobierno nacional-, que impacta en la vida de millones de argentinos que padecen todo tipo de privaciones, en virtud del descalabro de la actividad productiva, industrial, comercial y de servicios. No hay un solo dato oficial o privado que dé cuenta de un logro en materia económica y social, a no ser aquellos que se refieren a la pavorosa concentración de la riqueza a favor de empresas eléctricas, petroleras y bancarias y la escandalosa fuga de divisas, alimentada por los desembolsos del FMI y el endeudamiento anterior: la fuga ya alcanza más de 66 mil millones de dólares, al mes de abril y a 7 meses del traspaso (o continuidad, ¡Dios y el sufragio de los argentinos nos libre!), del gobierno nacional que, recién el 10 de diciembre, habrá culminado su mandato.

Con caída ininterrumpida de la actividad económica desde hace más de un año; con aumento de precios de los combustibles y los alimentos (aceite x 1,5 litro + 470 %; harina x kg + 330 %; asado x kg + 272 %; leche x litro + 234 %), consecuente caída del consumo porque los salarios estuvieron muy lejos de acompañar este escándalo, a lo cual se suman los millones de argentinos que perdieron sus puestos de trabajo, están suspendidos o con horarios/salarios reducidos. Y como si todo esto no fuera suficiente, los presos políticos continúan en las cárceles macristas-radicales; estalló y prosigue la investigación del escándalo de espionaje ilegal y extorsión que compromete a funcionarios y legisladores de primer nivel nacional, a espías y a sectores del poder judicial, además de la continuidad de procesos judiciales que rayan con el absurdo. Es el combo político más obvio de un gobierno gorila, si se tiene un poquito de memoria y de conocimiento de la Historia, todo lo cual vuelve a sumergir al país y a su pueblo en la más ignominiosa situación económica y social.

Con este marco nacional, con fuerte impacto en la situación de Misiones y solo paliada por una gestión gubernamental sobria y equilibrada en lo financiero –que evitó endeudar a la provincia, cosa que no es menor en esta fiebre timbera-, los datos conocidos de encuestas coinciden en un triunfo contundente del Frente Renovador de la Concordia, con la fórmula Oscar Herrera Ahuad – Carlos Arce, dos médicos con destacado desempeño en su profesión, pero también en la administración del Estado, ya que ambos cumplen funciones estratégicas con alto impacto en lo social.

La principal oposición está en mano de Juntos por el Cambio –un disimulo de Cambiemos-, con la dupla macrista-radical Humberto Schiavoni (presidente del PRO, a nivel nacional)-Luis Pastori, que levantan aun hoy y sin sonrojarse, los “valores”, las “propuestas y objetivos” que han destruido a la Nación y que van a ejecutar sin dudar en caso de alcanzar el gobierno provincial, como ya lo hizo el primero cuando fue el responsable de Hacienda durante el gobierno puertista: Hizo todo lo que mandaba el neoliberalismo más salvaje: endeudamiento, reducción de los salarios –en Misiones aplicó el IETE, el impuesto que agredió los ingresos de los estatales-, privatizó las empresas rectoras provinciales, destruyó el aparato productivo y la obra pública eficiente (no la otra, la que se paga, pero no se hace).

El tercer agrupamiento, con posibilidades de cosechar sufragios para incorporar legisladores, es el PPAyS, cuya fórmula está integrada por Isaac Lenguaza y Héctor “Cacho” Bárbaro.

En el último tramo de la carrera electoral y definida la fórmula nacional PJUC, con Fernández-Fernández de Kirchner, para presidente y vice, muchos candidatos introdujeron como argumento seductor para el electorado su adhesión a la misma, así como también, muchos sublemas se revalorizaron por la pertenencia de sus integrantes al peronismo de la provincia. En este sentido, el PPAyS sumó grupos kirchneristas a sus filas, desde el momento mismo de su conformación.

Se presume con certeza casi absoluta que el acto comicial se desarrollará con total normalidad en todo el ámbito provincial, como ocurre habitualmente. La ciudadanía irá a cumplir con su vocación de sufragar, para definir qué hombres y mujeres tendrán la responsabilidad de conducir los destinos de la provincia y de los municipios y, en ello, se vuelcan muchas expectativas de todo lo que todavía falta construir a favor de un pueblo con aspiraciones de progreso y dignidad. O sea, los misioneros votarán para no dar un solo paso atrás.