Este lunes, en el Congreso de la Nación, la diputada del Parlasur, Distrito Misiones, Cecilia Britto, participó de una reunión institucional y política con sus pares parlamentarios y la ex presidenta y actual senadora de la República, Cristina Fernández de Kirchner.

 

En la jornada, que se dió en el contexto de la firma de Pre Acuerdo entre el Mercosur y la UE, también se abordó la No Convocatoria a elección de parlamentarios, la judicialización de la gravísima violación electoral por parte del actual Presidente, la próxima cumbre del Mercosur y la realidad económica del país y de Latinoamérica.

 

Al finalizar el encuentro, Britto expresó una enorme satisfacción de participar de una reunión política muy significativa, donde las reflexiones generales fueron de mucha preocupación frente a este pre acuerdo, el cual de prosperar daría ventajas y beneficios extraordinarios a la Unión Europea y beneficios mínimos, casi nulos para la República Argentina. “Se trata de un acuerdo negociado a espaldas de los argentinos y argentinas y cuyos impactos claramente son regresivos para nuestros país, lo que redundara visiblemente en la desindustrialización de nuestro aparato productivo, en la reprimarización de nuestro perfil exportador, la reducción del empleo industrial calificado y la visible reducción de nuestras políticas y herramientas comerciales e industriales”, explicó en detalle la diputada.

 

En primer lugar se habló sobre la desinformación con respecto al PRE-ACUERDO, ya que el pasado 27 de junio se llegó a un “acuerdo político”. Para llegar al Firma del Tratado entre ambos bloques, aún quedan asuntos por resolver, como la traducción del Acuerdo a los 23 idiomas oficiales de la UE; así como la ratificación del mismo por parte del Parlamento Europeo y de los países del MERCOSUR. Este y otros puntos que aún quedan por resolver aún puede dilatar meses la rúbrica.

 

También se trabajaron otros puntos controversiales del Acuerdo como por ejemplo el hecho de que el Mercosur cedió a la UE el principio precautorio mediante el cual el bloque europeo puede congelar las importaciones de un producto por mera sospecha que conlleve algún peligro sanitario o medio ambiental pasando por encima de las regulaciones de la OMC.

 

Por otra parte, se desregula absolutamente la navegación de los mares de nuestro país para el acceso de la poderosa flota mercante europea, lo que atenta visiblemente nuestra soberanía, así como también se liberaal comercio automotor en un periodo menor a los de 10 años lo que implica una clara desventaja comparativa para la industria nacional.

 

A su vez la firma de este tratado no solo traerá una inundación de productos industriales  de media- alta y alta tecnología proveniente de la UE sino que este impactará negativamente  sobre nuestras exportaciones. Cabe destacar que se eliminaría la potestad de aplicar derechos de exportación al comercio con la UE. De esta manera, Argentina ya no podrá imponer retenciones a los alimentos que exporte a Europa

 

Por “indicaciones geográficas” el país ya no podrá producir determinados tipos de productos como diferentes tipos de quesos, y cepas de bebidas alcohólicas que actualmente produce para el mercado interno y externo. El acuerdo también permitiría a empresas europeas a participar en las mismas condiciones que las empresas locales, en licitaciones de bienes y servicios que adquiere el Estado, perdiéndose el país una posibilidad única de fomentar sectores productivos nacionales.

 

Existen también dos puntos que agravan el entendimiento político, la falta  total de transparencia con que se negoció el acuerdo, del cual nadie conoce los textos y detalles en forma oficial, así como la falta de publicación de estudios de impacto que realizo el Ministerio de Producción.

 

La diputada no duda de que este pre acuerdo político, no institucionalizado como Acuerdo es de neto corte electoral, sin posibilidad alguna de verlo en marcha en la próxima década.