Un exitoso empresario brasileño que el sábado quiso cruzar desde Foz a Puerto Iguazú a cenar con su familia, estalló contra la burocracia en el puente internacional Tancredo Neves del lado argentino, harto de la espera en la cola de más de dos horas.
“¿Es que no quieren vender? ¿No quieren ganar dinero? La burocracia argentina es peor que la de Brasil“, dijo Luciano Hang, que es dueño de la cadena de tiendas departamentales Havan, una de las más importantes del vecino país. Según la revista Forbes, Hang es el 11° hombre más rico de Brasil.
“Bienvenidos a la Argentina dice y estamos dos horas acá, el fin de semana la gente quiere pasar para ir a comprar, restaurante, gastar, y es como si parases el turismo en tu país. Dice Bienvenidos a la Argentina y parás por dos horas el turismo. La burocracia de la argentina consiguió ser peor que la de Brasil”, dijo Hang en un video que grabó en plena cola y subió a sus redes sociales para quejarse.
Las razonables quejas de Hang son las mismas que las de cualquier turista argentino, brasileño o extranjero que cruza por primera vez el puente y compartidas por los que ya dejaron de quejarse por un simple motivo: resignación y aceptación de una realidad que nadie parece poder cambiar.
Iguazú está batiendo récords históricos de afluencia de turistas de todo el mundo y a punto de recibir en dos semanas vuelos directos de Europa cargados de turistas que, cuando crucen el puente, se llevarán la misma expresión de Hang. El argumento de los funcionarios de Migraciones de Iguazú es que ahora no pueden poner refuerzos, porque los que tenían, se vinieron a Posadas para los primeros días de las casillas nuevas en el cruce Posadas-Encarnación, habilitadas hace unos días por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio. Sin embargo, en la capital misionera también se registra una cola extensa para poder ingresar.
Hang había llegado a Foz en su avión privado para pasar un fin de semana junto a su familia, cuando tuvo la idea de cruzar a Puerto Iguazú para comer un buen asado argentino. Cuando quiso entrar se encontró con una cola de más de dos horas de espera, ocasionada por la demora en Migraciones del lado argentino para sellar los pasaportes o registrar los documentos.
“Esa gente acá (señalando las casetas de Migraciones) queriendo sellar y sellar y sellar…No hace nada, es una verguenza!”, estalló Hang, poniendole palabras a una indignación generalizada.

 

Tiene 126 tiendas en 17 de los 26 estados de Brasil y los planes son aumentar el total a 145 este año. La cadena, que vende de todo, desde iPhones hasta tapetes de baño, paraguas y más, es el núcleo del imperio de Hang, que también incluye centrales hidroeléctricas, estaciones de servicio, una compañía de bienes raíces y un fondo de inversión que proporciona financiamiento a los clientes de Havan.

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