En la reunión del gabinete ampliado, Elisa Carrió atribuyó la derrota electoral de Macri a que “hay muchos tentados en volver a la comodidad del dictador. Del Faraón. O la Faraona”. Después dijo que Alberto Fernández es “ordinario”. También se despachó contra los miembros del oficialismo: “No se borren, los que se borran son cobardes”.

 

Elisa Carrió fue una de las estrellas de la reunión de gabinete ampliado en el CCK. Aunque no es ministra ni funcionaria, la líder de la Coalición Cívica estuvo sobre el escenario arengando a los cientos de funcionarios que concurrieron como siempre a las reuniones masivas del Gobierno. “A nosotros no nos van a sacar de Olivos. ¡Nos van a sacar muertos!”, gritó Carrió, que fue aplaudida por todo el staff de directores generales, subsecretarios, secretarios y ministros. También aseguró que los narcotraficantes influyeron en el resultado y advirtió: “Ahí va a estar la Gendarmería para controlar que la gente no tenga miedo de votar a María Eugenia”.

El discurso de Carrió fue una combinación de stand up y arenga política. Reiteró frases que le causaron críticas durante la campaña (por ejemplo, dijo: “Yo era amiga del Gringo Soria, que decía ‘mi mujer me va a matar’ y la mujer lo mató”) y desplegó su habitual desprecio hacia el kirchnerismo en un momento en el que el discurso oficial parece haber intentado virar en otra dirección.

“Yo voy a decir lo que yo quiera. Que los diarios digan lo que quieran. A mí no me importa”, lanzó Carrió, quien recordó que llegó a caer a un 1,8 por ciento en las elecciones presidenciales. “Todos creían que yo estaba muerta y estaba de parranda”, dijo y despertó risas entre los funcionarios.

“La primera regla que tenemos que entender es que Dios poda el árbol para que dé frutos. Nos saca la soberbia para que podamos gobernar por cien años”, aseguró, y cosechó aplausos entre la mayoría de los funcionarios. Luego le reclamó a Macri que no ceda a las presiones de hacer cambios de Gabinete: “Presidente, no se mueva de donde está. No hay que enfrentar las tormentas con los lobbys que piden cambios todos los días. A nosotros no nos van a sacar de Olivos. ¡Nos van a sacar muertos!”, lanzó.

“Sé que le tienen miedos a los narcos. Ahí va a estar la Gendarmería para controlar que la gente no tenga miedo de votar a María Eugenia”, indicó sobre su teoría de que el narcotráfico influyó en el resultado de la elección, sobre la que no presentó ninguna evidencia. Lo curioso es que fue masivamente aplaudida al decir esto.

Luego volvió a cuestionar a los votantes: “Hay muchos tentados en volver a la comodidad del dictador. Del Faraón. O la Faraona. O Zannini, que es el más inteligente de todos. Apelo a la responsabilidad de la sociedad: no voten ladrones, porque los van a robar. No voten a los que manejan la droga”. “No me asusta Alberto Fernández que es tan ordinario, pobre”, insultó al candidato a presidente del Frente de Todos.

Más que entrar en una campaña donde no hay enemigos, Carrió trató a sus adversarios de delincuentes: “Le digo al pueblo que no vote ladrones porque lo van a robar y que no vote a los que manejan las droga porque se están muriendo los chicos”, los condenó Carrió.

“Es cierto que Mauricio estuvo un poco enojado. Él puede pedir disculpas porque él reconoce”, dijo sobre la conferencia de prensa del lunes. Su descripción del Presidente luego de la derrota y en plena crisis económica fue: “Macri se excede en hacer las cosas bien”. “Al vicepresidente (sic) Pichetto también hay que pedirle un poco más de sutileza”, le regaló a su compañero de fórmula. No se sabe qué cara puso Gabriela Michetti cuando Carrió nombró vicepresidente a quien por ahora es solo candidato.

“Hay que aceptar el resultado y modificarlo, pero tengo la certeza de que ganamos en octubre. Van a cambiar los votos. Hay mucha gente que está esquiando. El verano europeo es divino”, aseguró Carrió. Insistió una y otra vez con esta imagen de que algunos se fueron de viaje o a esquiar. Este diario preguntó en el entorno de la dirigente a quién se refería, pero dijeron que se refería a sectores cercanos a Cambiemos que consideraron que las PASO no eran importantes.

“Me encanta la derrota de los encuestadores, porque los desprecio”, se divirtió Carrió con el resultado desastroso para su espacio. Su intervención terminó con una arenga: “No se borren, los que se borran son cobardes. Cobardes lo que se borran y especulan. Son cabezas de lista y no fiscalizan toda la provincia. Cobardes los que se van de viaje, cobardes los que se enamoran de cualquier candidato”, gritó Carrió, entre aplausos del gabinete nacional.

Página/12