Ante el descenso térmico anunciado para esta semana, desde el Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga” informan sobre las principales enfermedades que se presentan con el frío, cómo prevenirlas y quiénes son las personas que deben extremar el cuidado. Es fundamental el lavado de manos y la vacunación.

En este marco, la neumonóloga del Hospital Escuela, doctora Susana Azcona (M03537) afirmó que las principales patologías que se registran habitualmente durante la presencia de bajas temperaturas son: resfríos, gripe, bronquitis y la exacerbación de enfermedades crónicas como asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), rinitis alérgicas, rinosinusitis y neumonías.

Al tiempo que explicó, que reciben pacientes en consultorio externo a través de turnos programados o sobreturnos, que generalmente son derivaciones de los médicos de la guardia o de otros servicios.

“El 60 o 70 por ciento de las consultas son patologías respiratorias crónicas, que en épocas de frío se reagudizan o enfermedades no controladas como asma, EPOC, rinitis alérgica que se intensifican por los cambios bruscos de temperatura, el resto son cuadros virales como resfríos, gripes y faringitis”, dijo.

Además, informó las medidas de prevención que son fundamentales para prevenir patologías o complicaciones en las ya existentes “la medida más importante es la vacunación antigripal, antineumocócica y contra la tos convulsa”.

Por lo que aclaró “deben aplicarse la vacuna antigripal niños, adultos con factores de riesgo adultos mayores de 65 años y personal de salud. La vacuna antineumococica los niños y adultos con factores de riesgo y adultos mayores de 65 años (esquema secuencial de dos vacunas).Tos convulsa cumpliendo calendario de vacunación en cada etapa de la vida.

Al mismo tiempo agregó “lavarse las manos con agua y jabón después de volver de la calle, antes de cocinar o comer, ventilar todos los ambientes a diario, no fumar y mantener los ambientes libres de humo, no automedicarse. El consumo de remedios sin receta puede producir intoxicación y ocultar los síntomas de la enfermedad, dificultando un diagnóstico correcto y empeorando el cuadro clínico, mantener reposo en la casa mientras continúe los síntomas, cubrirse la boca al toser o estornudar con un pañuelo descartable o con el pliegue del codo para evitar contagiar a otros.

Finalmente aclaró, el grupo de mayor riesgo en patologías respiratorias en la población adulta son las personas con diagnósticos de asma, EPOC, insuficiencia renal, diabéticos, pacientes con tumores, hematológicos, pacientes con patologías cardíacas, patologías pulmonares crónicas, secuelas pulmonares, personal de salud, entre otras.