Hubo coincidencias en definir en el encuentro como positivo. El presidente electo esperará para revelar su gabinete, pero ya adelantó cuatro negociadores. 

 

Con una reunión de una hora en la Casa Rosada, Mauricio Macri y Alberto Fernández dieron inicio a la transición que culminará con el traspaso de mando el 10 de diciembre. El primer contacto fue en buenos términos y acordaron mantener un vínculo fluido entre gestión saliente y entrante para lo que designaron a los primeros interlocutores: los ministros Hernán Lacunza y Rogelio Frigerio por el lado del Gobierno y un cuarteto compuesto por Santiago Cafiero, Eduardo Wado de Pedro, Gustavo Beliz y Vilma Ibarra por el lado de quienes resultaron electos el domingo. Con todo, tanto de un lado como del otro aclararon que los neociadores irán variando según los temas a discutir. Desde el Frente de Todos también adelantaron un equipo económico de transición, vital en el marco crítico en el que se discutirá el pase de manos. Por las dudas, subrayaron que no tuvieron nada que ver en el radical endurecimiento del cepo decidido por el Banco Central el domingo por la noche, lo que pone de relieve el difícil equilibrio que deberán mantener en los próximos 43 días. “Macri es el presidente hasta el último día de su mandato y nosotros vamos a actuar de manera responsable”, remarcaban cerca de Fernández.

La última vez que Alberto Fernández había pisado la Casa Rosada fue exactamente nueve años atrás, para el velatorio de Néstor Kirchner. Eso y el recibimiento que tuvo de varios empleados que lo trataron a diario en sus épocas de jefe de Gabinete, le dieron un toque emotivo a su regreso por esos pasillos que supo trajinar. La sensación fue buena porque dijo haber encontrado a un Macri diferente al de sus conversaciones telefónicas, en las que le tiraba reproches varios que no conducían a nada. Ayer hubo un diálogo serio, con avances concretos. El presidente electo quedó que le iría pasando los nombres de quienes trabajarían en la transición, de acuerdo a los ministros que los fueran recibiendo.

A poco de salir de la Casa de Gobierno trascendieron los primeros cuatros designados. En dos casos no hay mayor novedad: se trata de Santiago Cafiero y de Eduardo Wado de Pedro, quienes trabajan con él desde el inicio de la campaña y serían, según todo indica, jefe de Gabinete y ministro del Interior del futuro gobierno. Los otros dos nombres son los de Gustavo Beliz y Vilma Ibarra, ambos de relación de larga data con Fernández aunque más recientes en el equipo albertista.

Un breve repaso:

Santiago Cafiero fue el jefe de campaña de Fernández, con quien viene trabajando desde que formaron parte del equipo de Florencio Randazzo en las legislativas 2017. Nieto de Antonio Cafiero e hijo de Juan Pablo Cafiero, puede jactarse de peronista pura sangre. Fue funcionario de Daniel Scioli y uno de los fundadores del Grupo Callao.

Wado de Pedro es tal vez el más dúctil de los integrantes de La Cámpora. Diputado y miembro del Consejo de la Magistratura su gama de contactos es amplia. Por ejemplo, el empresario Marcos Galperin contó que Wado fue quien le armó el encuentro que mantuvo con Fernández.

Gustavo Beliz conoce al presidente electo desde las épocas del PJ porteño. Luego fue ministro de Justicia de Néstor Kirchner, cargo que debió dejar por su enfrentamiento con el espía Jaime Stiuso. Se fue a vivir a Washington donde ingresó al BID. Hace poco se reencontró con Fernández, a quien le acercó varios proyectos de reforma del Estado en los que viene trabajando. El presidente electo quedó encantado y lo sumó a su equipo.

* Vilma Ibarra. Ex legisladora porteña y senadora, fundamentalmente la reconocen como una aguerrida abogada. El presidente electo la tiene en cuenta para cubrir un cargo en el área judicial, probablemente la secretaría Legal y Técnica.

En el Frente de Todos indican que Alberto Fernández esperará todo lo posible para revelar quiénes serán los integrantes de su gabinete para evitar que sufran un desgaste prematuro. Por eso, los nombres que surgieron ayer aparecen por el momento como los primeros indicios fuertes de quiénes podrían formar parte del próximo elenco gubernamental. No obstante, hay un amplio elenco de dirigentes que integran los equipos técnicos del Frente que son mencionados como posibles funcionarios, con más de un nombre por área. Por ejemplo, para las cuestiones judiciales, además de Vilma Ibarra también figuran Marcela Losardo -una abogada muy cercana a Fernández- y Alberto Iribarne, un histórico del peronismo porteño y amigo personal del presidente electo. Para la cuestión de las relaciones exteriores Felipe Solá es el casi seguro canciller, pero también son personas de consulta el ex embajador Jorge Argüello -otro integrante del grupo de amigos de Alberto- y el ex canciller Jorge Taiana.

Otros que se mencionan como número puesto son Daniel Arroyo para Desarrollo Social, María Eugenia Bielsa para Hábitat y Vivienda y Victoria Donda para Mujer y Equidad. Queda un interrogante acerca de si Roberto Lavagna formará parte o no de la nueva gestión. Consultado por este diario, Lavagna contó que sólo habló con Alberto Fernández el domingo por la noche para felicitarlo, pero que después no tuvieron otro contacto. No quiso responder si aceptaría alguna función en su gobierno.

En definitiva, todavía habrá que esperar para conocer el perfil definitivo del nuevo gabinete. Mientras, Alberto Fernández llena su agenda. Hoy viajará temprano a Tucumán para participar de la asunción de Juan Manzur de un nuevo mandato como gobernador y ya quedó definido que el viernes emprenderá su primer viaje internacional como presidente electo para entrevistarse con el presidente Andrés Manuel López Obrador, una visita que tenía pendiente desde la campaña.

 

Página/12