A pocas horas de asumir, el gobernador electo, Oscar Herrera Ahuad dio varias definiciones en materia económica ante un grupo de empresarios reunidos para celebrar el aniversario de la fundación Mediterránea. 

 

Contundente, ante la pregunta de un hombre de negocios sobre ruedas, que le preguntó su postura sobre el plan Maizar, alentado por el Gobierno de Cambiemos para convertir a Misiones en exportador de maíz transgénico para Brasil, Herrera Ahuad, respondió que “no creo en las grandes panaceas y promesas casi de oferta electoral que se ofrecen como revolucionarias y sin estudios”.

“Eso que se dijo que hay 900 mil hectáreas para la expansión del maíz no me lo creo. Puede ser rentable en el corto plazo, pero sólo si se agrega valor”, explicó el actual vice, antes de agregar que hoy el potencial ganadero y porcino no explota todo su potencial por falta de alimentos.

El mandatario sostuvo que no hay países exportadores de maíz, salvo Argentina y un puñado más y que si se rompe la frontera misionera para el transgénico, se persistirá en la baja complejidad exportadora de Misiones.

“No me convence esa reconversión. Ya lo vivimos con el tártago hace algunos años. Se debe estudiar y mucho y que no se afecte el medioambiente”, advirtió.

Herrera Ahuad recordó que la Biofábrica trabaja con material genético de primera calidad y tiene capacidad para validar semillas que no sean tan dañinas, lo mismo que producir bioinsumos y fertilizantes y evitar la fuga de dinero de Misiones. En esa línea, aseguró que en su gestión la Biofábrica tendrá las puertas abiertas para organizaciones sociales y empresariales que quieran aprovechar el know how y la producción. “El transgénico es bonanza de pocos años, pero no garantizo lo mismo para las futuras generaciones”, opinó ante el auditorio empresario que lo escuchaba con atención.

En la mesa principal estaban el anfitrión y empresario de la construcción, Pablo Ratti, Marcelo Capello, presidente del Ieral de la Fundación Mediterránea, la empresaria yerbatera Victoria Szychowski, Diego Robolini, del Banco Macro, el intendente electo, Lato Stelatto y el ministro de Desarrollo Social, Lisandro Benmaor, además de Gerardo Alonso Schwarz, investigador jefe del Ieral NEA.
“Debemos ser celosos de lo que ponemos en el suelo”, advirtió y recordó que Misiones es una de las principales provincias turísticas del país gracias a la naturaleza, lo que genera el 10 por ciento del empleo registrado.

“Debemos agregar valor y ver cómo incluimos a catorce mil tabacaleros y cerca de 20 mil tareferos”, insistió.

Herrera Ahuad se mostró “mesurado en los pronósticos”, pero confió en que el gobierno de Alberto Fernández tome medidas favorables para Misiones, como la compensación económica, la llegada del gasoducto y retomar negociaciones por el artículo 10 de la ley Pymes, además de un tratamiento diferencial para las pequeñas y medianas empresas radicadas en la provincia, que permita compensar costos de logística y de producción.

“Vamos a seguir siendo activos, en una simbiosis con el sector privado. Como hasta ahora, con créditos a tasas bajas, como los que dimos para cosechar la yerba, al siete por ciento, con el Fondo de Crédito. Debemos ser creativos”, pidió a los empresarios.

 

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