Si hay algo que no falta en la Argentina es un generalizado sentimiento de esperanza sobre un futuro mejor, más o menos inmediato, ya que  los anuncios del nuevo gobierno van en dirección de aliviar la vida cotidiana del pueblo. Herrera Ahuad acompañó a AF en la jura del gabinete nacional. Por Silvia Torres

Los índices estadísticos dan acabada muestra del estado de situación  en que queda la Argentina, luego de cuatro años de furioso neoliberalismo aplicado por la alianza macrista-radical: Pobreza 0, como objetivo de campaña, alcanzó 42 % en el tercer trimestre (subiría a 45 %, en el cuarto); Inflación: 2015: 24,2 %; 2016: 40,9%; 2017: 25%; 2018: 47,6% y 2019: 52% hasta octubre y se proyecta que alcanzará 55% anual. Desempleo: 2015: 6,5 % (Cepal); 2019: 10,6 % con proyección a 11/12% para fin de año, llegando a 30 % en sectores juveniles y de mujeres. Impuesto a las Ganancias: (Promesa electoral fue eliminar este impuesto a todos los trabajadores); en 2015 aportaban 1 millón doscientos mil trabajadores; en 2019  dos millones doscientos mil. Construcción de 3000 jardines de infantes, se construyeron 2080 salas, equivalentes a 740 jardines. Red de agua y cloaca: Agua, 2010, la cobertura alcanzaba 82,6 % de la población; 2015: 87 %; 2018: 88,6 %. Cloacas: 2010: 52,7%; 2015: 58,4% y 2018: 62,5%. Red vial, compromiso de campaña era construir 2000 km de autopistas: Se construyeron 440 km y 22 km de nuevas rutas. En este último caso, similar a lo ocurrido con los subtes de la CABA: Promesa de construir 10 km por año y solo fueron 400 m.

A esta situación dramática es necesario agregar el pavoroso endeudamiento, que pasó de 38 % del PBI, solo 5% en dólares, en el 2015; a 98 % en solo cuatro años, mayoritariamente en dólares y con vencimientos en el corto plazo, que se suma al saqueo que el macrismo-radicalismo hizo del Fondo de Garantía de Sustentabilidad del Anses (la “plata de los jubilados”), que permitió alimentar la timba financiera.

El Parlamento nacional está llamado a sesiones extraordinarias, luego de un año de virtual parálisis, con la finalidad de dar tratamiento de leyes sustanciales, para afrontar la situación dramática en materia económica y social, que afecta sin excepción, a todo el territorio nacional.

En la provincia de Misiones, donde tuvo lugar la asunción de las nuevas autoridades provinciales, presididas por Oscar Herrera Ahuad y Carlos Arce, como gobernador y vice y fue reelecto Carlos Eduardo Rovira para presidir la Legislatura, se tienen grandes expectativas en relación con los cambios de políticas a nivel nacional, que permitan avanzar en líneas para el desarrollo industrial, vial, habitacional además de recursos para resolver los déficit sociales. Misiones tiene como ventaja no haber tomado deuda, por lo que con su propia y eficiente política fiscal desplegada hasta el momento, sumado a un consabido aumento de la Coparticipación y de los Aportes del Tesoro Nacional, la provincia podría retomar la senda del desarrollo en lo inmediato, interrumpido por la política neoliberal que estancó las acciones en tal sentido.

Las primeras medidas nacionales anunciadas tienden a incentivar el consumo interno, de tal manera que sea el acicate para la actividad industrial, comercial y de servicios y sean los eslabones del proceso de saneamiento de la actividad económica, para crear el circuito virtuoso que sustenta el capitalismo.

Con la pesada mochila de la gigantesca deuda, la Argentina busca los caminos para proseguir su desarrollo, interrumpido durante los últimos cuatro años, que sumergió a la ciudadanía en un estado de miseria y postración que la remite a los aciagos años de principios del Siglo, no solo con mayor destrucción de su aparato productivo, sino también en los distintos niveles institucionales, con avances del gobierno sobre el poder judicial que lo coloca en un dramático desprestigio  (80 % de los ciudadanos descree de la justicia); sumado a la concentración de la comunicación y a la consolidación de las corporaciones como agentes económicos.

Atender el hambre y la pobreza extrema, promover el consumo interno, establecer líneas de reformas de los servicios judiciales, favorecer el crédito con destino a la reactivación productiva son algunas de las líneas gubernamentales que van a impactar en todo el país. Con optimismo y conforme las palabras del flamante gobernador Herrera Ahuad, Misiones está dispuesta a acompañar estas políticas y ya tomó estado público que el  bloque de ocho diputados nacionales en el que se incorporaron los tres renovadores, se sumará para alcanzar el quórum de 129 que se necesita para sesionar en Diputados y aprobar las leyes de emergencia, porque nadie puede desconocer que solo con ellas es posible lograr la reactivación no solo del país, sino de todo el potencial de la provincia y bregar por la vida digna de todos sus ciudadanos, sin excepción.