Amistades que son ciertas, mantienen las puertas abiertas. Ese sencillo lema aparece inscripto en una de las cajas que llegaron de la provincia china de Fujian, con insumos para uso médicos en el combate a la pandemia: barbijos N95, mascarillas y otros elementos que a valor de mercado cotizan entre 10 y 12 millones de pesos. 

La amistad comenzó a forjarse durante el gobierno de Carlos Rovira y se mantuvo durante los últimos años para revitalizarse desde que comenzó la pandemia en Wuhan, una ciudad no demasiado lejos de Fuzhou, la capital de Fujian, lo que permitió además acceder a información anticipada sobre el comportamiento del virus. 

Ahora llegaron descartables y equipamiento de alta calidad en bioseguridad, que serán distribuidos entre los distintos hospitales de Misiones. Son quince mil insumos, entre material de bioseguridad, descartables, tapabocas quirúrgicos, enumeró el gobernador Oscar Herrera Ahuad en una conferencia de prensa en la que además evaluó el comportamiento social en un fin de semana que tuvo mayor flexibilización por el día del Padre. 

Junto al ministro de Gobierno, Marcelo Pérez, Herrera Ahuad hizo una evaluación “positiva” del movimiento social. Sin embargo, el titular de la cartera de seguridad insistió en el riesgo que latente en las zonas de frontera, por lo que pidió “responsabilidad” de cada uno de los misioneros para no volver atrás en los estatus de flexibilización, como puede suceder en Capital y Gran Buenos Aires o incluso, ciudades cercanas de Brasil. Pérez remarcó que el problema no está en los pasos legales de la frontera, sino en la informalidad de los cruces que abundan sobre el río Paraná o el Uruguay.

“Este es el tiempo de la responsabilidad social, si no, habrá un bajo impacto de las medidas sanitarias”, reflexionó Herrera Ahuad.

El Gobernador recordó que en Misiones no hacen falta camas críticas ni hay internados. “Pero sostenerlo, depende de cada uno de nosotros”, aseguró antes de “retar” a quienes, contó, vió durante el fin de semana sin respetar las medidas de bioseguridad. “No me gustó la actitud de algunos taxistas, no los vi cuidados en una actividad altamente compleja, porque traslada y mueve personas de un punto a otro de la ciudad”, remarcó. 

“En Posadas y otras ciudades, el 80 por ciento de la actividad y las reuniones, estaban con prolijidad”, evaluó. Pero recién en siete días se podrá tener dimensión real sobre el comportamiento del virus ante la apertura comercial del fin de semana, explicó. 

Antes del cierre, el Gobernador insistió en la responsabilidad social porque “todavía hay sectores que no volvieron a trabajar”, como los deportes grupales, el turismo o los jardines maternales.