El diputado provincial y el intendente Juan Carlos Bueno recorrieron diversos emprendimientos y charlaron con vecinos de la zona.

En la jornada de ayer, el diputado provincial Hugo Passalacqua visitó la localidad de Bonpland para conocer de primera mano el trabajo que realizan diversos productores agrícolas y de animales pequeños de la zona.

En primer lugar, el exgobernador y el jefe comunal se acercaron a conocer la plantación de cítricos de Marcos Daniel Szevaga y Mirta Inés Gessinger, quienes comenzaron hace poco más de siete años y hoy dirigen dos invernaderos ubicados a pocos metros de la sede municipal. Allí, además cultivan durazno, flores ornamentales y tunas, las cuales son comercializadas con macetas artesanales realizadas por Mirta.

Ya más alejados del casco urbano, Passalacqua y Bueno se dirigieron a un emprendimiento mucho más reciente: se trata de un criadero de animales pequeños que comenzó hace aproximadamente dos meses, a cargo de Fernando Foster, chofer de colectivos de larga distancia que se vio obligado a reconvertirse con el arranque de la pandemia. Así fue que en un espacio de 25 hectáreas cedido por la municipalidad comenzó, junto a su familia, a criar cerdos y gallinas que hoy comercializa en la zona. Passalacqua lo felicitó por no rendirse y haberse adaptado ante las dificultades, al tiempo que reflexionó que “el espíritu misionero se basa en las ganas, en la pasión de hacer las cosas. Si vos tenés ganas, todo sale”.

En última instancia, la comitiva se dirigió a Tabá Îsîrîrî, asociación civil que desde 2009 propicia el desarrollo de una economía sustentable a través del asociativismo entre productores de la región a través de varios proyectos. Allí fueron recibidos por Ricardo Juganns, presidente la asociación, quien les comentó que hoy se encuentran desarrollando una importante producción de hierbas medicinales nativas, principalmente carqueja, ambay y cangorosa, que es comercializada en diferentes puntos del país.

Passalacqua, por su parte, consideró “muy importante recuperar la parte medicinal de nuestra flora, más allá de lo ornamental y de la biodiversidad como tal. Los misioneros no debemos perder nuestros saberes populares y ancestrales”.