Octubre es un mes icónico para el Movimiento Nacional Peronista, porque en ese mes de 1945 se consolidó el proyecto político de Juan Domingo Perón, cuya actualidad es incuestionable. Por Silvia Torres

A pocos meses de ocurrir la revolución del 4 de Junio de 1943, que puso el punto final a la Década Infame, -etapa signada por la corrupción, el fraude y violentas represiones antipopulares-, se fue consolidando el GOU, grupo de militares con ideas bien estructuradas sobre el desarrollo de la Argentina, que tuvo en el coronel Juan Domingo Perón a uno de sus integrantes más destacados, cuya labor cobró alto impacto sobre los sectores populares cuando se hizo cargo de una ignota Dirección Nacional del Trabajo, desde donde comenzó a dar respuestas que incidieron en el desarrollo económico y social del país.

En octubre, logró la liberación de un gran número de líderes y trabajadores de la carne, que estaban con un largo plan de lucha, además de que había logrado aceitar vinculaciones con ferroviarios y otros gremios, lo cual le permitió crear la Comisión Pro Unidad Sindical, para unificar la CGT 1, la 2, la FORA (anarquista) y la USA (Unión Sindical Argentina), luego de una reunión con 36 gremios, donde se comprometió a crear la Secretaría de Trabajo y Previsión.

En febrero de 1944, una crisis política de la revolución juliana culminó con que el GOU impuso al general Edelmiro Farrell como presidente, lo cual consolidó la posición de Perón, que sumó los cargos de ministro de Guerra y la Vicepresidencia, además de presidir el Consejo de la Posguerra, para delinear el programa de desarrollo argentino.

En octubre de ese año, el gobierno creó la División de la Mujer en la STyP y dictó el decreto  del Estatuto del Peón del Campo, todo a instancias de Perón, quien, además, había encontrado en las oficinas de la STyP un informe contundente: “Déficit alimentario de las familias obreras, debido al subconsumo de vitaminas, minerales y proteínas”*. Estos avances se topaban con reiteradas manifestaciones de protesta de sectores ultraconservadores, oligárquicos y universitarios, que protestaban contra estas medidas, reclamaban el regreso de la “democracia” y la ruptura de relaciones con el Eje. La respuesta del Coronel, fue inmediata: “La Democracia no ha sido jamás venalidad, ni fraude, ni mentira, ni explotación, ni injusticia social… Nosotros realizamos leal y sinceramente una política social encaminada a dar al trabajador un lugar humano en la sociedad. Lo tratamos como hermano y como argentino”**.

Las vinculaciones de Perón con el sector obrero fueron consecuencia lógica tanto del plan de gobierno del GOU, ya disuelto, como por ser el único espacio posible con el que tejer una alianza que le permita a la Argentina superar el atraso científico, tecnológico, de infraestructura energética, vial, etc. y permitir el desarrollo social de la mayoría de la población sumida en la pobreza, la ignorancia, la enfermedad. Las tensiones en las fuerzas armadas y en sectores sociales acomodados fueron creciendo, mientras la labor del gobierno avanzaba en derechos sociales y en promover y apoyar el desarrollo de la industria nacional.

En 1945, se dictó el decreto de las Asociaciones Profesionales, que promovía la unificación sindical, un gremio por actividad reconocido oficialmente y permitía las actividades políticas, medida que tensionó aún más el frente interno, a lo que se agregó la relación sentimental del Coronel con Eva Perón -actriz y dirigente sindical del sector-, inadmisible para la pacatería de colegas de armas ultracatólicos y ultraconservadores. Así las cosas, Perón renunció el 9 de octubre y solicitó su retiro de la fuerza, lo cual disparó grandes movilizaciones tanto de protesta como de festejo, como clara expresión de la “grieta” que sobrevolaba la sociedad argentina (¿cuándo no?). Al día siguiente, Perón se despidió en un acto frente a la STyP, ya acompañado por su pareja, con un discurso que fue trasmitido por radiodifusión: “Venceremos en un año o venceremos en 10”***, sintetizó abriendo la esperanza de que la historia no estaba terminada.

Mientras, el 11 de octubre tenía lugar la primera colada del Alto Horno de Palpalá -primer complejo para la producción de hierro dependiente de Fabricaciones Militares-, el gobierno convocaba a elecciones para  el 24 de febrero del año próximo, lo que no impidió la agitación conservadora, por lo que Perón fue detenido el 13 y trasladado a Martín García, donde permaneció solo 4 días, por el recrudecimiento de una afección pulmonar y se internó en el Hospital Militar, en la madrugada del 17.

Amanecía el 17 de octubre: Perón en el Hospital Militar, miles de trabajadores abandonando espontáneamente sus puestos de trabajo para dirigirse a Plaza de Mayo, mientras la CGT convocaba a un paro para el día siguiente. Al anochecer, el lugar reunía una multitud que reclamaba por la presencia del Coronel, hecho que se produjo a las 23:00, acompañado por Farrell y vestido de civil. Comenzó con aquel “Trabajadores”, respondido con el atronador saludo de la multitud y, entre otras tantas cosas, les dijo: “Trabajadores, únanse, sean hoy más hermanos que nunca. Sobre la hermandad de los que trabajan se ha de levantar en esta hermosa tierra la unidad de todos los argentinos”***. 

A partir de entonces, fue el Día de la Lealtad, de un pueblo con una causa****,  en procura de alcanzar aquella propuesta, que sigue siendo el sueño de millones de argentinos de bien.

*Fayt, Carlos, La naturaleza del peronismo, Bs.As., Viracocha, 1967;  ** Perón, Juan D., El pueblo quiere saber de qué se trata, Bs.As., Freeland, 1973; *** Perón, ob. cit.; **** Para ampliar sobre el 17 de Octubre: Rosa, José M., Historia del Peronismo, T. XIII, B, Bs.As., Oriente, 1980; Marechal, Leopoldo, en Chávez, Fermín (compilador), La jornada del 17 de Octubre por 45 autores, Bs.As. Corregidor, 1996; Scalabrini Ortíz, Raúl, Tierra de nada. Tierra de profetas, Bs. As., Reconquista, 1949;  Galasso, Norberto, Perón, Bs. As., Colihue, 2005; Sábato, Ernesto, en Perón, Juan D., Tres revoluciones militares, Bs. As., Escorpión, 1963 y El 17 de Octubre de 1945, Bs. As., Fabro, 2012; Miguens, José, en Chávez, ob cit.; Reyes, Cipriano, Yo hice el 17 de octubre, Bs. As., CEAL, 1983; Granata, María, La mujer en la gesta heroica del 17 de Octubre, Subsecretaría de Informaciones de la Nación, 1953; Torre, Juan C., El 17 de Octubre de 1945, Bs. As., Ariel, 1995.