David Lebón, con toda la magia que implica ser un ex Serú Girán, coronó un romance con el público misionero que lo disfrutó por primera vez. De la mano del festival presentación del Mate Rock, desde antes de la caída del sol y hasta pasada la medianoche, bandas y artistas de Misiones brindaron una increíble postal del pasado, presente y futuro del rock de acá. En diciembre comienza la instancia competitiva para las bandas inscriptas en el concurso organizado por el INYM y el ministerio de Cultura.

Posadas, Misiones / 30 de noviembre, Día Nacional del Mate. Apenas cuatro minutos habían pasado de las seis de la tarde, cuando los acordes de “Cerca de la revolución” (Charly García) en la ejecución de Los Grillos Sinfónicos, marcaron el inicio del Mate Rock 2021 en el Anfiteatro Natural El Brete de Posadas.

Los primeros en llegar disfrutaron de un atardecer de excepeción y se ubicaron en distintos sectores de las gradas, con la vista de frente a un escenario que a su paisaje incorporaba la bahía, el río y parte de la ciudad. Comenzaba así, a 27 años del primer Mate Rock realizado en el Anfiteatro Manuel Antonio Ramírez, un certamen provincial de bandas -hasta el momento, lleva 79 grupos inscriptos- y que en su jornada inaugural propició una multitudinaria fiesta popular de la mano de bandas y artistas que no forman parte de la instancia competitiva del certamen. El cierre del festival, horas después y ante un público conmovido, estuvo en manos del ex Serú Girán, David Lebón y su banda.

Rompiendo el hielo
En primerísimo turno CriCri Producciones, la escuela misionera que forma artistas integrales en actuación, canto y danza, que brindaron una interpretación performática de “Té para tres” (Soda Stereo); luego Tizziano, alumno de 8 años, le puso voz y alma a una versión de “Jijiji”, himno de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Gratamente sorprendido, Marcelo Gillespi,  co-conductor del evento junto a Carla Svica, le preguntó a Tizziano cómo hacía para lograr esa versión. “Fue sólo energía y leche con miel” contestó el niño cantor ovacionado. Los Grillos se fueron entre aplausos y dejando lugar a la presentación de Ronda y los Nenecos

Con el sol bien alto aún, el swing de Ronda (Mariana Caldeira, cantante, compositora y guitarrista) junto a Lito Dartois (batería), Inti Velázquez (guitarra) y Diego Bergara (bajo), ofreció al público la grata compañía de canciones que condensan historias transitadas entre bossa y reggae, entre ellas la infaltable “Neneca”, gran registro idiosincrático que el público adoptó como un clásico.  

Luego llegó el turno de NECTAR, banda que se reinventa y vuelve al ruedo sonando con la misma potencia que los llevó a cosechar seguidores en toda la provincia, con actuaciones incluso en los festivales Cosquín Rock (2010) y Corrientes Rock (2011). En el breve repertorio, apañados por el mejor momento del atardecer, no faltó la emblemática de Néctar “Yo no soy de acá”. “Increíble como sonó Néctar. Hay algo que está intacto, la esencia del sonido se mantiene, hicieron un gran show” sintetizó Claudio (26), seguidor de la banda, que- como todo el mundo a esa hora-, mate en mano, disfrutó del concierto bajo un árbol de mango. “Esto es funk core, y suena increíble” apreció Gillespi.

Multitud
En un sector de la plaza adyacente al escenario, se montaron stands de diversas marcas y emprendimientos yerbateros, donde el público acopió información sobre cada marca, participó de sorteos y recibió como obsequio paquetes de muestras de todo tipo y marcas de yerba mate.

“El Mate Rock nos dio esta hermosa posibilidad de estar acá, en el Día Nacional del Mate, compartiendo con el público lo que hacemos, y lo que amamos, que es la yerba. Sirve para vender, para que cada vez más gente nos conozca y para que haya más trabajo” definió uno de los productores presentes. También se instaló un puesto del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), con una de las grandes estrellas de la noche: los vasitos de mate cocido frozen que se repartió al público.

“Yo vine porque soy fan de Serú, y me encuentro con una fiesta muy linda, todo muy bien organizado y encima, aprendés y te regalan yerba” sonrió Rogelio Ferreyra (63) disfrutando de un tereré junto a su familia, en la parte superior del anfiteatrodonde se encontraban carritos y puestos gastronómicos.

Fue la cantante y guitarrista Yaisa Montes, quien musicalizó junto a su banda, la transición definitiva hacia la noche. Con el Paraná oscureciendo ante la despedida del sol, Yaisa abrió con “Arbolitos” y recorrió un cancionero de temas propios, bajo la profundidad y el talento que caracteriza a la artista. El plus lo aportó el invitado, Indigo MP3, que mixturó eléctricas rimas con Montes.  “Sahara”, le puso cierre a una óptima perfomance.

Pasadas las 20, el movimiento era incesante y el arribo multitudinario de personas de todas las franjas etarias iba colmando las gradas y otros rincones del anfiteatro. Llegaban de todos los barrios, y muchas personas, de otras localidades. “Vinimos de Eldorado, con nuestras dos hijas. Llegamos temprano para ver todo. A pesar de las diferencias de edades, en mi familia todos coincidimos que en Misiones hay buen rock y por lo que vimos en los stands, muy buena yerba” contó Macarena (28).

Versiones inoxidables
Mientras Gervasio Malagrida y Los Argeles, ultimaban detalles de sonido para iniciar el show, Gillespi y Svica recordaron al público que la convocatoria para las bandas que desean participar del certamen Mate Rock 2021, estarán abiertas hasta el sábado próximo. “Este festival está organizado por el ministerio de Cultura de la Provincia y el INYM, pero son muchas las instituciones que colaboraron, como el INAMU, el INT, la Municipalidad de Posadas, entre otras a las que se les agradece muchísimo”, expresaba la dupla conductora. También recordaron que el premio a la banda ganadora será la grabación de un disco profesional.

Así, “Tiempo inmemorial”, una de las grandes canciones compuestas por Gervasio, dio inicio a la feliz presentación con una banda afiladísima y el feedback permanente con la audiencia, Gervasio Malagrida homenajeó al río y a la música, a partir de interpretaciones de “Costera” (Vicente Cidade)  y “Canto al río Uruguay” (Ramón Ayala), en las cuales la impronta de la adaptación y la esencia de la original, confluyen en tremendas y disfrutables versiones.

Ya eran las ocho y media de la noche cuando subió al escenario el músico posadeño Gary Anadón, quien hace 27 años, al frente de su banda Divino Vicio, escribió un capítulo glorioso de aquel primer Mate Rock de 1994, siendo elegida la mejor banda por el público y el jurado. Como si de un mágico deja vú se tratara, comenzaron a sonar los primeros acordes de “Parabrisas”, quizá uno de los hits más celebrados de Gary. Mucho más allá de la nostalgia, Anadón y su compañía musical dieron muestras de plena vigencia, incluyendo en el repertorio los también clásicos de Divino Vicio “Vida trucha” y “Alfajor”, y añadiendo para el final una sensible adaptación de “Mi serenata” (Fermín Fierro).

“Yo estuve en el Anfiteatro la noche que ganó Divino Vicio. Todos sus temas propios son muy buenos y en ese momento hacían temas del disco Acariciando lo áspero, de Divididos. El anfiteatro estaba a tope de gente. Me da mucha alegría escuchar de nuevo estas canciones en vivo” aportó Damián (46), que llegó a disfrutar del Mate Rock 2021 con amigos, silletas y una conservadora de buen tamaño. “Gary Anadón deja la vara altísima” resumió Gillespi tras la finalización del recital de Anadón.

Micol y Máquina Mental
Para entonces, el hambre se hacía notar y en torno a los puestos de choripán y hamburguesas comenzaban a formarse largas filas. “A este ritmo, hoy se vende todo, olvidate”, vaticinaban en los concurridos puestos de chori. Justo en ese momento, Micol Ortas y su conjunto recalaban en el escenario con una aclamada apuesta escénica y musical para “Like a prayer”, de Madonna. La versión encendió al público y la cantante brasileña radicada en Misiones, completó su andar por el Mate Rock 2021 con canciones entre las cuáles sobresalió “Las Armas”, sobre la cual Micol afirmó haberla escrito “cuando el mundo estaba patas para arriba”.

“Tuvo una gran noche Micol, igual que Yaisa, Ronda, Sabina Belén y todas las mujeres que participaron; además de cumplir con la Ley de Cupo Femenino en eventos musicales, demuestran que en Misiones hay artistas musicales mujeres de mucha calidad, con proyectos artísticos sumamente interesantes” comentó desde el público, la profesora de música Gabriela Nuñez (39), degustando un caburé a modo de cena.

Una de las sorpresas en materia musical, se dio con el show de Máquina Mental, conjunto posadeño que brilló a finales de los 80s y, de regreso sobre el escenario del MR21 dejaron en claro que hay pasta para sostener el proyecto. Así se lo hizo saber el público a través de aplausos durante todo el show.

El aguante
Llegó nomás, pasaditas las diez de la noche, uno de los espectáculos más esperados de la noche: La Corte del Sr. Manga. El grupo liderado por Japo Fleitas, cuya trayectoria desde finales de los 80s en adelante, constituye uno de los tesoros del rock en la región. Renovado en su sonido y con un espíritu festivo, el grupo tuvo como invitados a Sabina Belén y Jona Vázquez -aka Indigo-, en el marco de un show donde se destacó  la energía transmitida por la inconfundible rola “La corte suena”.

Los títeres cooperativos de Kossa Nostra, se sumaron al festival y en la previa al show de David Lebón, arrancaron carcajadas a mansalva con la gracia del personaje apodado “Polaco Goyeniski” y emocionaron con el magistral homenaje titiritero a Charly García. Luego tomó la palabra el ministro de Cultura Joselo Schuap, para agradecer tanto al público presente como a todas las personas e instituciones que con su trabajo aportaron a un evento extraordinario, sin ningún tipo de incidentes ni contratiempos. “Ahora viene un momento histórico, porque va a tocar un Serú Girán, el último que faltaba que viniera a Misiones. Pero cuando termina David, nos quedamos a hacerle el aguante a Polo’s Rock, que va a cerrar esta gran noche” anunció Schuap.

Para la historia
Minutos después de las 23, una entusiasta ovación recibió la presencia en el escenario de David Lebón y sus músicos. La canción elegida para empezar el concierto fue “¿Cuánto tiempo más llevará?”, incluida en el álbum Bicicleta de Serú Girán, editado en 1980.

“Tengo el corazón abierto / Todo el mundo puede ver un camino para correr /Tengo el alma en un desierto / Todo el mundo puede ser un camino para crecer”. Los primeros versos de “Esperando nacer” (Serú Girán, disco Peperina), sellaron un pacto de reciprocidad con el público, y denotaron la calidad de los músicos que lo acompañan en este tramo de su aventura artística: Daniel Colombres (batería), Dhani Ferrón (guitarra rítmica), Roby Seitz (bajo), Leandro Bulacio (teclados) y  Tavo Lozano (guitarra).

Uno de los momentos mágicos llegó de la mano de una de las canciones más universales de Serú Girán, “Mundo agradable”, tema que supo alcanzar en 2008, la 98°posición en el ranking de mejores canciones de Hispanoamérica de los años ’90. “Qué provincia tan hermosa tienen ustedes” expresó David Lebón previo a sumergir al público en las melodías de la canción que fue responsable del momento de mayor éxtasis del concierto: Seminare.

“No hay fuerza alrededor, no hay pociones para el amor, ¿dónde estás? ¿dónde voy?, porque estamos en la calle de la sensación, muy lejos del sol, que quema de amor”. El canto de Lebón se confundió con las voces del público, coronando el final de una presentación histórica.

Con Lebón en los camarines montados en el camión de Cultura en Movimiento, la madrugada avanzando y un público con ganas de más, todo quedó en manos de Polo’s Rock, grupo fundado y liderado por quien es considerado una leyenda viviente del rock misionero: Polo Peralta. Querían rock y una vez más, Polo se los dio. Entre temas propios de distintas épocas, un recordatorio a Pappo con “Ruta 66” y la oportuna versión de “Popotitos” (cover que Serú Girán grabó en vivo), Polo’s Rock le puso broche final a una larga e inolvidable jornada rockera, que abre el fuego para un certamen que promete fuertes emociones.